La agencia calificadora Fitch Ratings ha reducido la calificación crediticia del estado de Nuevo León, en una decisión que refleja el deterioro de sus finanzas públicas y el aumento de su deuda. La medida, anunciada este jueves, coloca la calificación en ‘BBB-‘ desde ‘BBB’, con perspectiva negativa, lo que indica que podría haber más recortes en el futuro.
Razones del recorte
Según el informe de Fitch, la baja se debe al debilitamiento del desempeño fiscal del estado, con ingresos propios insuficientes para cubrir gastos operativos, lo que ha generado un incremento significativo en el endeudamiento. Además, la agencia señala que la administración estatal ha enfrentado desafíos para implementar medidas de ajuste fiscal efectivas.
La deuda total de Nuevo León ascendió a 100 mil millones de pesos al cierre de 2024, lo que representa un aumento del 15% respecto al año anterior. Este nivel de endeudamiento es considerado alto en comparación con otros estados mexicanos.
Impacto en las finanzas estatales
La baja en la calificación crediticia podría traducirse en mayores costos de financiamiento para el estado, ya que los inversionistas exigirán tasas de interés más altas para prestarle dinero. Esto afectará la capacidad del gobierno estatal para invertir en infraestructura y servicios públicos.
El gobierno de Nuevo León, encabezado por Samuel García, ha reconocido la situación y anunció un plan de austeridad que incluye recortes en gastos de comunicación social, viajes y consultorías. Sin embargo, analistas consideran que se requieren medidas más profundas para revertir la tendencia.
Reacciones
La Secretaría de Finanzas estatal emitió un comunicado en el que señala que la decisión de Fitch no refleja los avances en la recaudación de impuestos estatales y la reducción de la dependencia de transferencias federales. No obstante, expertos en finanzas públicas advierten que el estado necesita un ajuste fiscal más ambicioso para recuperar la confianza de los mercados.
La baja de calificación se suma a una serie de recortes similares en otras entidades federativas, como el Estado de México y Quintana Roo, lo que refleja un panorama fiscal complicado para varios gobiernos locales en México.



