Policía británica investiga presunta filtración de secretos oficiales del expríncipe Andrés a Jeffrey Epstein
La Policía del Valle del Támesis ha confirmado que se encuentra investigando formalmente al expríncipe Andrés, hermano del rey Carlos III, por la presunta transmisión de información confidencial al condenado pederasta Jeffrey Epstein. Según informaciones de medios británicos como la BBC y The Guardian, las autoridades están evaluando una denuncia presentada por el grupo antimonárquico Republic que acusa al duque de York de haber compartido documentos oficiales durante su etapa como representante especial de Comercio e Inversión del Reino Unido.
Denuncia por violación de secretos oficiales
Graham Smith, director ejecutivo de Republic, ha explicado públicamente que su organización ha presentado una denuncia formal ante la policía británica por "presunta mala conducta en el ejercicio de un cargo público" y "violación de secretos oficiales" en relación con acusaciones específicas. La investigación se centra en determinar si el expríncipe compartió información sensible obtenida durante sus funciones gubernamentales.
"Podemos confirmar la recepción de este informe y estamos evaluando la información de acuerdo con nuestros procedimientos establecidos", declaró un portavoz oficial de la Policía del Valle del Támesis, sin proporcionar más detalles sobre el alcance o duración de la investigación.
Correos electrónicos comprometedores
La documentación obtenida por el Departamento de Justicia de Estados Unidos revela intercambios preocupantes:
- El 7 de octubre de 2010, el entonces príncipe Andrés envió a Epstein detalles completos sobre sus viajes oficiales programados como enviado comercial a Singapur, Vietnam, Shenzhen (China) y Hong Kong.
- Tras completar estas visitas, el 30 de noviembre del mismo año, habría reenviado informes oficiales recibidos de su asistente especial Amit Patel apenas cinco minutos después de recibirlos.
- La documentación también sugiere que ese mismo año compartió con Epstein un informe confidencial sobre oportunidades de inversión vinculadas a la reconstrucción de Afganistán, un proceso supervisado por las fuerzas armadas británicas y financiado por el gobierno del Reino Unido.
Contexto temporal preocupante
Estos intercambios de correos electrónicos se produjeron después de 2008, año en que Epstein fue condenado formalmente por delitos sexuales relacionados con menores. El expríncipe Andrés ocupó el cargo de representante especial de Comercio e Inversión entre 2001 y 2011, período durante el cual, según las directrices oficiales del gobierno británico, tenía la obligación de mantener estricta confidencialidad sobre información sensible obtenida durante su actividad.
Vince Cable, quien fuera secretario de Empresa durante ese período, declaró a la BBC que desconocía cualquier posible transmisión de información sobre inversiones en Afganistán y aseguró que era la primera vez que tenía constancia de estas acusaciones.
Obligaciones legales persistentes
Las regulaciones británicas establecen claramente que los enviados comerciales, aunque no sean funcionarios públicos en el sentido tradicional, están obligados a mantener la confidencialidad sobre información sensible obtenida durante su actividad, ya sea comercial, política o estratégica. Esta obligación continúa vigente incluso después de abandonar el cargo y puede quedar sujeta a la estricta legislación británica sobre secretos oficiales.
El expríncipe Andrés ha negado de forma reiterada cualquier irregularidad en su conducta durante su etapa como representante comercial. Sin embargo, la investigación policial avanza mientras se examinan los documentos y correos electrónicos que podrían sustentar las acusaciones.
Postura de la familia real
Mientras tanto, los príncipes de Gales han adoptado una postura pública de solidaridad con las víctimas de Epstein. Según un portavoz del Palacio de Kensington, Guillermo y Catalina pidieron a sus asesores que transmitieran su conmoción ante la magnitud de las revelaciones y su apoyo a quienes han sufrido por las acciones del financiero estadounidense y su red.
"Están profundamente preocupados por las continuas revelaciones. Sus pensamientos siguen centrados en las víctimas", expresó el portavoz real, marcando una clara distancia entre la familia real en funciones y las acusaciones que enfrenta el expríncipe Andrés.
La investigación continúa su curso mientras se determinan los posibles alcances legales de estas presuntas violaciones a la confidencialidad gubernamental.