México se mantiene estancado en el Índice de Percepción de la Corrupción
La organización Transparencia Internacional ha publicado su Índice de Percepción de la Corrupción 2023, donde México no muestra avances significativos, manteniendo una puntuación de 31 sobre 100. Esta calificación, que se mantiene sin cambios respecto al año anterior, coloca al país en una posición preocupante a nivel global, reflejando la persistencia de la corrupción como un problema estructural.
Un panorama desalentador en el contexto internacional
En la clasificación mundial, México ocupa el lugar 126 de 180 países evaluados, compartiendo esta posición con naciones como Bolivia, Malí y Uzbekistán. Este estancamiento subraya los desafíos continuos que enfrenta el país en materia de transparencia y rendición de cuentas. La puntuación de 31 indica que, a pesar de algunos esfuerzos, la percepción pública sobre la corrupción en las instituciones gubernamentales y sectores clave no ha mejorado.
Factores que influyen en la percepción de corrupción
El índice se basa en diversas fuentes que evalúan aspectos como:
- El abuso de poder para beneficio privado.
- La existencia de sobornos en el sector público.
- La efectividad de los mecanismos de combate a la corrupción.
- La transparencia en la gestión de recursos públicos.
En México, factores como escándalos de corrupción en gobiernos anteriores, casos de colusión en contrataciones públicas y la impunidad en delitos de alto impacto han contribuido a esta percepción negativa. Además, la falta de avances concretos en reformas anticorrupción y la debilidad de instituciones encargadas de la fiscalización han perpetuado esta situación.
Comparativa regional y perspectivas futuras
A nivel regional, México se ubica por debajo de países como Chile y Uruguay, que tienen puntuaciones más altas, lo que resalta la necesidad de políticas más efectivas. Expertos señalan que, sin una estrategia integral que fortalezca la independencia judicial, promueva la transparencia y sancione a los responsables, es poco probable que el país mejore su posición en los próximos años. La sociedad civil y organismos internacionales han llamado a acciones urgentes para revertir esta tendencia y construir una cultura de integridad.