Itzel impulsa cambios en reglas del Senado que reconfiguran el poder interno
La presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, está impulsando una iniciativa para modificar el Reglamento Interno de esta Cámara, lo que ha generado alertas entre expertos por sus implicaciones en la dinámica de poder. La propuesta debilita significativamente a la Secretaría General de Servicios Parlamentarios y otorga facultades inusuales al secretario técnico de la Mesa Directiva, además de recortar tiempos de debate y restringir el derecho de iniciativa de los legisladores.
Cambios en la transparencia y frecuencia de reuniones
La reforma plantea que las sesiones de la Mesa Directiva, el máximo órgano de gobierno del Senado, sean públicas por defecto, en lugar de privadas como ha sido la tradición. Actualmente, el artículo 35 establece que las sesiones son privadas a menos que se acuerde lo contrario; la propuesta invertiría esta norma, haciendo que solo sean privadas si los integrantes lo deciden expresamente. Además, se propone que la Mesa Directiva se reúna solo una vez a la semana, eliminando la obligación de hacerlo el día de sesión del pleno, lo que podría reducir la coordinación legislativa.
Empoderamiento de la Secretaría Técnica y debilitamiento de la Secretaría General
Uno de los puntos más controvertidos es la transferencia de facultades desde la Secretaría General de Servicios Parlamentarios hacia la Secretaría Técnica de la Mesa Directiva. Según la Ley Orgánica, la Secretaría General tiene la responsabilidad de recibir documentos oficiales y de particulares dirigidos a la Cámara, así como iniciativas y comunicaciones. La propuesta de Castillo otorgaría estas funciones al secretario técnico, incluyendo la recepción de iniciativas, proposiciones y dictámenes, lo que efectivamente mina el papel establecido por ley de la Secretaría General.
La iniciativa también concede al secretario técnico poderes equivalentes a los de un senador, como ser invitado con voz, pero sin voto, a las reuniones de la Junta de Coordinación Política. Esto es inusual, ya que en el Senado, solo los senadores tienen derecho a voto en órganos de gobierno; los técnicos tradicionalmente hablan solo cuando se les solicita. Además, se le asignarían tareas de verificación de requisitos formales y técnicos de los asuntos, funciones históricamente desempeñadas por la Secretaría General.
Limitaciones al debate y derecho de iniciativa
La reforma impone restricciones significativas al derecho de iniciativa de los senadores. Por ejemplo, se propone que cuando presenten una reforma constitucional, no puedan incluir simultáneamente una propuesta de reforma secundaria, obligándolos a esperar la aprobación constitucional antes de avanzar con cambios legales. Actualmente, los senadores pueden presentar paquetes integrales de reformas, facilitando un enfoque holístico en temas legislativos.
En cuanto al debate, se reduce el tiempo para que los senadores respondan a preguntas de sus pares en la tribuna, de tres minutos a dos, limitando el espacio para discusiones profundas. Esta medida podría afectar la calidad del debate legislativo, especialmente cuando las preguntas se utilizan como herramienta para extender el tiempo de intervención.
Eliminación de reglas para sesiones secretas y otros ajustes
La propuesta elimina todas las reglas aplicables a las reuniones secretas del pleno del Senado, creando un vacío regulatorio que expertos califican de anárquico. Aunque mantiene el concepto de sesiones secretas para la Comisión de Enjuiciamiento en casos de juicio político, la falta de normas específicas podría generar incertidumbre en la transparencia y procedimiento de estas reuniones.
Otros cambios incluyen la posibilidad de que senadoras y senadores soliciten licencias por maternidad, paternidad o adopción, alineándose con derechos constitucionales. Además, se reduce el plazo para que la Presidencia de la Mesa Directiva emita una declaratoria de extinción de un grupo parlamentario, de 30 días a cinco días hábiles, aunque no se aborda el problema de grupos que permanecen activos sin el número mínimo de integrantes, como ocurrió con el PRD y Encuentro Social entre 2018 y 2024.
Preocupaciones sobre legalidad y dinámica interna
Expertos en gobierno interno del Senado han expresado preocupación porque algunos aspectos de la propuesta parecen contradecir la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, mientras que otros, como la eliminación de reglas para sesiones secretas, podrían fomentar la anarquía. La iniciativa ha generado alertas entre senadores y analistas, quienes temen que estos cambios reconfiguren el equilibrio de poder en el Senado, centralizando facultades en la Mesa Directiva y su secretario técnico, en detrimento de la Secretaría General y los derechos legislativos individuales.
En resumen, la reforma propuesta por Laura Itzel Castillo busca una reconfiguración profunda del poder interno del Senado, con implicaciones para la transparencia, el debate y la distribución de funciones entre órganos técnicos y políticos.