El nombre de Hernán Cortés está eternamente ligado a la conquista de México, aunque aún no existía como Estado-nación. Se puede argumentar que ni siquiera existía Mesoamérica, sino una serie de civilizaciones vernáculas que se ha intentado borrar mediante la homogeneidad. Su figura es inseparable de la caída de Tenochtitlan, capital del imperio mexica, conocido coloquial pero erróneamente como imperio azteca.
Los hitos de Cortés y su legado polémico
Nacido en Castilleja de la Cuesta en 1485, apenas siete años antes del viaje más trascendental de Cristóbal Colón, a Cortés se le debe el surgimiento de la Nueva España, territorio bajo el yugo de la Corona española desde el cual se gobernaron regiones tan lejanas como las islas Filipinas. Allí, las familias nobles novohispanas solían enviar a sus hijos desobedientes para forjar su carácter en destacamentos militares.
Sin embargo, documentos resguardados por el Archivo General de la Nación (AGN) muestran otra faceta del conquistador: una cadena de litigios, acusaciones económicas, conflictos por explotación indígena y disputas familiares que persiguieron al marqués del Valle de Oaxaca durante décadas. Esto sin contar las acusaciones por genocidio y despojo, que aún más de cinco siglos después provocan divisiones, como se vio en la reciente visita de Isabel Díaz Ayuso a México, donde defendió su papel como figura histórica, y la respuesta del Gobierno de Claudia Sheinbaum.
Acusaciones por explotación de indígenas y uso de tamemes
Uno de los procesos más delicados contra Cortés quedó registrado entre el 27 de febrero y el 8 de noviembre de 1532 en la Ciudad de México. El expediente documenta un “Proceso iniciado por el Comendador Diego Hernández contra Hernán Cortés por el uso de cargadores, llamados tamemes”. Los tamemes eran indígenas utilizados como cargadores humanos durante la época colonial. Un comendador era un noble o caballero encargado de administrar una encomienda en órdenes militares o religiosas.
Este caso refleja las tensiones en torno al trabajo forzado en los primeros años de la Nueva España, cuando apenas se debatía si la población indígena poseía alma. También pone de manifiesto que incluso figuras cercanas al aparato colonial cuestionaban la brutalidad de las prácticas del conquistador.
La Corona reclamó más de 2 mil pesos de oro a Cortés
Otro expediente relevante, fechado entre el 21 de agosto de 1537 y el 20 de marzo de 1540, es una “Real ejecutoria” emitida por el Real Consejo de Indias a petición del fiscal real Juan de Villalobos. El documento señala un procedimiento “contra el marqués del Valle, don Hernán Cortés, de la demasía de 2 mil 525 pesos de oro”. Este litigio es una muestra de que las autoridades españolas investigaban presuntos excesos, derroches o irregularidades financieras relacionadas con el patrimonio del conquistador.
Deudas, armas y pleitos mercantiles
Los archivos también exhiben conflictos económicos constantes alrededor de Cortés y su círculo cercano. El expediente 106, fechado entre el 22 de enero de 1534 y el 26 de febrero de 1562, contiene autos promovidos por Hernán Cortés contra Marina de la Cavallería por una deuda relacionada con 20 ballestas y el pago de “plomo, pólvora, escopetas y tiros”. Otro proceso del 20 de mayo de 1537 registra el caso de “Hernán Rodríguez contra el marqués del Valle sobre pesos que le debe”. Incluso en 1547, poco antes de su muerte, Cortés inició un pleito contra Andrés Núñez por un viaje a la Mar del Sur para buscar perlas.
Disputas por tributos indígenas y con la Corona
Uno de los expedientes más severos contra la familia Cortés apareció años después de su muerte. El 5 de marzo de 1565 se registraron autos promovidos por el fiscal de Su Majestad contra el Marqués del Valle, debido a que pueblos de Tlalnahuac reclamaban la devolución de tributos entregados a Hernán Cortés y a su hijo Martín Cortés Zúñiga. Los Cortés sostenían que dichos pueblos pertenecían a la villa de Acapixtla, mientras que los denunciantes afirmaban que formaban parte de la Corona española.
Pleitos familiares por herencias millonarias
Los documentos también retratan fuertes disputas internas entre los descendientes de Cortés. Entre 1548 y 1550, Juana de Zúñiga, esposa legítima de Cortés, promovió autos contra los herederos para exigir recursos económicos “para vivir, mantener su casa y cantidad de pesos de oro”. Otra serie documental, entre 1561 y 1566, muestra el enfrentamiento entre Martín Cortés y su madre por 50 mil ducados. También aparece un litigio encabezado por Hernando Enríquez de Rivera, esposo de Juana Cortés, contra los bienes de su cuñado Martín Cortés.
Aunque Hernán Cortés quedó inmortalizado como figura central de la conquista, los expedientes judiciales revelan que su legado estuvo marcado por denuncias económicas, disputas por tributos indígenas, conflictos laborales y largos pleitos familiares que continuaron incluso después de su muerte. Ya desde los primeros años de la Nueva España, Cortés era una figura polémica, repudiada tanto por las autoridades de la Corona como por los indígenas subyugados.



