Líbano e Israel han confirmado una nueva ronda de diálogo en Washington los días 14 y 15 de mayo, con el objetivo de extender el alto el fuego vigente, en un contexto de creciente tensión tras los ataques israelíes contra Hezbollah en Beirut.
Diálogo en Washington
Representantes de ambos países se reunirán en el Departamento de Estado de Estados Unidos para celebrar la tercera ronda de conversaciones de paz. El anuncio fue realizado por un funcionario del Departamento de Estado, en medio de un nuevo ataque israelí en el centro de Beirut que acabó con la vida de un alto comandante de Hezbollah.
En la última cita, el 23 de abril, el presidente Donald Trump anunció una prórroga de tres semanas del alto el fuego y expresó su deseo de una reunión histórica entre el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y el presidente libanés Joseph Aoun. Sin embargo, Aoun declaró que aún no era el momento oportuno, argumentando que primero debía alcanzarse un acuerdo de seguridad.
Por su parte, Marco Rubio declaró en conferencia de prensa que “no existe ningún problema entre el gobierno libanés y el gobierno israelí” y que el verdadero obstáculo es Hezbollah, grupo chií respaldado por Irán. “En general, creo que un acuerdo de paz entre Líbano e Israel es perfectamente alcanzable y debería lograrse”, afirmó.
Trasfondo del conflicto
Israel ha intensificado sus bombardeos sobre Líbano y ha lanzado una operación terrestre en el sur del país, en respuesta al lanzamiento de cohetes por parte de Hezbollah. El grupo había jurado vengar el asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei, ocurrido al inicio de la guerra contra Irán lanzada por Trump y Netanyahu el 28 de febrero.
El ataque israelí del miércoles en el valle oriental de Bekaa dejó cuatro muertos, además del comandante de Hezbollah abatido en Beirut. Israel justificó sus acciones como parte de su estrategia para neutralizar al grupo armado respaldado por Teherán.
Un proceso frágil pero histórico
Las conversaciones en Washington representan un esfuerzo diplomático inédito, dado que Líbano e Israel no mantienen relaciones diplomáticas y han estado enfrentados en múltiples conflictos desde la segunda mitad del siglo XX. La mediación estadounidense busca prolongar el alto el fuego y abrir la puerta a un acuerdo de seguridad que permita estabilizar la región.
La expectativa de la Casa Blanca es que estas conversaciones sienten las bases para un encuentro directo entre Netanyahu y Aoun, lo que sería un hecho histórico en las relaciones bilaterales.



