Opositora venezolana recibe máxima distinción madrileña y lanza duras críticas
En un acto cargado de simbolismo político, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, hizo entrega de la Llave de Oro de la Ciudad a la Premio Nobel de la Paz 2025 y líder opositora venezolana, María Corina Machado. La ceremonia sirvió como escenario para que la figura más visible de la disidencia venezolana expresara su firme desacuerdo con la reciente decisión del gobierno español de levantar las sanciones económicas y diplomáticas contra Venezuela.
Un "gran error" estratégico
En su primera entrevista en directo concedida en la capital española, específicamente para el medio Telecinco, Machado calificó la medida como "un gran error" que podría tener consecuencias nefastas para el proceso de apertura democrática. "Si precisamente Delcy Rodríguez ha comenzado a llevar acciones que empiezan a permitir cierta apertura es porque tiene presión y fuerza. (...) Si se le quita esa supervisión y ese seguimiento, van a regresar a sus prácticas previas de más represión", declaró con contundencia la activista.
La nobel de la paz argumentó que, aunque se vislumbra un camino hacia la democracia tras la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos y el ascenso de Delcy Rodríguez, el régimen autoritario sigue plenamente en el poder. Por ello, insistió en la necesidad de mantener una vigilancia internacional constante durante lo que describió como una transición "indetenible", pero aún frágil.
Críticas a la "supervivencia" del régimen y ausencia de encuentro con Sánchez
Machado fue más allá en su análisis, asegurando que las acciones del gobierno de Rodríguez no son voluntarias, sino que responden a un instinto de conservación del poder. "Están siguiendo instrucciones, atendiendo a ese espíritu de supervivencia que es la esencia de toda estructura criminal", afirmó, dibujando una clara línea entre las prácticas del gobierno venezolano y las de una organización ilícita.
En otro punto destacado de su visita, la opositora reveló que no tiene previsto reunirse con el presidente del gobierno español, el socialista Pedro Sánchez. Aunque no lo dijo explícitamente, dejó entrever que la ausencia de una invitación formal por parte de La Moncloa fue un factor determinante. Esta omisión diplomática subraya las tensiones entre la postura crítica de Machado y la política exterior española hacia Caracas.
Cuestionamientos a la mediación de Zapatero
Las críticas de María Corina Machado también se extendieron hacia figuras clave de la política española reciente. Se refirió al expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero, quien ha actuado como supuesto mediador en Venezuela en varias ocasiones, acusándolo de manejar sus vínculos con el régimen de forma "poco transparente y poco conveniente".
"Yo no conozco al señor Zapatero y la verdad es que creo que la forma como ha manejado (su relación con el régimen y su autoproclamada mediación en el país) ha sido muy poco transparente y poco conveniente. Ahora, la historia juzgará, porque todo se va a saber", sentenció la líder opositora. En una entrevista previa grabada para Atresmedia, Machado había cuestionado abiertamente el papel mediador de Zapatero, asegurando que, aunque desconoce el contenido exacto de sus visitas a Venezuela, no han contribuido a favor de la transición democrática.
Finalmente, Machado cerró este capítulo afirmando que nunca ha deseado conocer a Zapatero durante sus viajes a Venezuela y que sobre las posibles aspiraciones del exmandatario en este ámbito "no puedo hablar". Sus declaraciones dejan en evidencia una profunda desconfianza hacia los intentos de mediación que no cuenten con el aval y la transparencia que ella considera indispensables para un verdadero cambio en su país.



