Las posibilidades de alcanzar un acuerdo entre Estados Unidos y Cuba son reducidas, según declaró el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en un contexto de crecientes tensiones bilaterales. Sus declaraciones se produjeron un día después de que se presentaran cargos por asesinato contra el expresidente cubano Raúl Castro.
Declaraciones de Marco Rubio
Rubio señaló que la administración del presidente Donald Trump prefiere siempre una solución negociada y pacífica. Sin embargo, fue honesto al afirmar que, considerando la contraparte actual en Cuba, la probabilidad de lograr un acuerdo no es elevada. "Si cambian de opinión, aquí estamos. Mientras tanto, seguiremos haciendo lo que tenemos que hacer", comentó a la prensa antes de viajar a Suecia para una reunión de ministros de Exteriores de la OTAN.
El secretario de Estado reiteró su visión de Cuba como un "Estado fallido", sumido en una profunda crisis económica que, según él, no puede resolverse con el sistema político vigente. "Ahora mismo, simplemente no parece haber personas al mando del régimen que estén abiertas a algún cambio", agregó.
Negación de intervención
Rubio negó que Estados Unidos esté llevando a cabo una "intervención para reconstruir" Cuba. Argumentó que la isla siempre ha representado una amenaza para la seguridad nacional de su país. "Nos veremos afectados por la crisis migratoria, por cualquier acto de violencia e inestabilidad que se produzca allí. Esto afecta directamente a los intereses nacionales de Estados Unidos", indicó, destacando la proximidad geográfica de la isla, a solo 144 kilómetros de Florida.
Reacción cubana
El ministro de Asuntos Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, acusó a Rubio de ser el "artífice" de las medidas contra la isla y de incitar a una agresión militar. Rodríguez afirmó que Rubio miente al calificar falsamente a Cuba como Estado patrocinador del terrorismo. "Miente nuevamente el Secretario de Estado de EU para instigar una agresión militar que provocaría el derramamiento de sangre de cubanos y estadounidenses", declaró. Insistió en que "Cuba no es, ni nunca ha sido, una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos".
Ayuda humanitaria condicionada
Rubio también informó que Cuba aceptó la oferta estadounidense de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria, a cambio de reformas. No obstante, expresó dudas sobre si el gobierno cubano aceptará las condiciones, ya que Estados Unidos insiste en no colaborar con GAESA, el conglomerado militar que domina la economía cubana. "Ya veremos, porque la cuestión es que no vamos a prestar ayuda humanitaria que acabe en manos de sus empresas militares, que luego se llevan todo eso", explicó. Estados Unidos propone distribuir la ayuda a través de la Iglesia Católica. Precisamente, la Iglesia Católica cubana informó que ya distribuyó el 82% de los 3 millones de dólares enviados por Estados Unidos para las familias afectadas por el huracán Melissa.
Tensión en aumento
En una escalada de tensiones, Estados Unidos acusó el miércoles a Raúl Castro por el derribo de dos avionetas de un grupo anticastrista en 1996, cuando él era ministro de Defensa, incidente en el que murieron cuatro personas. China y Rusia criticaron la medida. Pekín instó a Estados Unidos a "dejar de esgrimir el garrote judicial", mientras que el portavoz del Kremlin sostuvo que no deben "utilizarse esos métodos contra jefes de Estado".



