Cálculos renales: 5 síntomas de alarma que no debes ignorar
Cálculos renales: 5 síntomas de alarma que no ignorar

Cálculos renales: 5 síntomas de alarma que no debes ignorar

Los cálculos renales, también conocidos como nefrolitiasis o urolitiasis, son una condición de salud que puede prevenirse, pero que en su estado grave provoca dolores intensos y afectaciones significativas. Estas "piedras" en los riñones son solidificaciones de minerales y sales que se forman dentro de los riñones, imposibilitando su correcto funcionamiento y afectando cualquier parte de las vías urinarias, desde los riñones hasta la vejiga.

¿Qué causa los cálculos renales?

De acuerdo con la Clínica Mayo, los hábitos alimenticios inadecuados, el sobrepeso, ciertas afecciones médicas, y el uso de algunos suplementos y medicamentos están entre las principales causas de los cálculos renales. En general, los cálculos se forman cuando la orina se concentra excesivamente, permitiendo que los minerales se cristalicen y se unan, creando estas formaciones sólidas.

¿Por qué duelen tanto los cálculos renales?

Expulsar estas "piedras" o cálculos es un proceso bastante doloroso. Sin embargo, si se detectan a tiempo, no suelen producir daños permanentes en el organismo. Según los médicos, en muchos casos, los pacientes pueden manejar esta afectación con analgésicos y una ingesta abundante de agua para facilitar la expulsión del cálculo renal. No obstante, cuando los cálculos se alojan en las vías urinarias, pueden provocar infecciones y complicaciones graves, requiriendo en ocasiones intervenciones quirúrgicas.

Síntomas clave de los cálculos renales

Los siguientes signos pueden indicar la existencia de cálculos renales que necesitan atención médica inmediata:

  • Dolor extremo en la espalda o un costado que no desaparece con el tiempo.
  • Sangre en la orina, un indicador común de problemas renales.
  • Fiebre y escalofríos, que pueden señalar una infección asociada.
  • Vómitos, como respuesta al dolor intenso.
  • Orina con mal olor o apariencia turbia, junto con una sensación de ardor al orinar.

Con frecuencia, un cálculo renal no causa síntomas hasta que comienza su desplazamiento por el riñón o pasa a uno de los uréteres, los conductos que conectan los riñones con la vejiga. Si un cálculo se aloja en los uréteres, puede bloquear el flujo de orina, causando hinchazón en el riñón y espasmos dolorosos en el uréter.

Diagnóstico y recomendaciones

Los médicos diagnostican las piedras en los riñones a través de análisis de orina, pruebas de sangre y diagnósticos por imagen, como ultrasonidos o tomografías. Si experimentas algún malestar relacionado, es fundamental consultar a un profesional de la salud para una evaluación adecuada y un tratamiento oportuno. Mantener una hidratación adecuada y seguir una dieta equilibrada pueden ayudar en la prevención de esta dolorosa condición.