En el marco del Día Internacional de la Hipertensión, especialistas del Hospital Civil de Guadalajara (HCG) advirtieron que la hipertensión arterial continúa en aumento en México y Jalisco, particularmente en personas de entre 50 y 60 años de edad. A pesar de ser la principal causa prevenible de muerte prematura, factores como la alimentación, el consumo excesivo de sodio y la vida sedentaria han provocado un crecimiento sostenido del padecimiento.
Datos alarmantes en Jalisco
De acuerdo con el Instituto de Información Estadística y Geográfica de Jalisco (IIEG), en 2022 se registraron 45 mil 406 casos de hipertensión arterial, posicionándose como la novena causa de enfermedad en el estado. Del total, 55.8% correspondió a mujeres y 44.2% a hombres. En población de 50 años y más, la prevalencia alcanzó 41.5% en 2024, con incrementos notables respecto a 2012, especialmente en mujeres.
Desconocimiento y medición inadecuada
El doctor Christian González Padilla, jefe de Cardiología de adultos del Antiguo HCG “Fray Antonio Alcalde”, señaló que “la mitad de la población con hipertensión desconoce que vive en esta condición”, lo que agrava el problema de salud pública. Por su parte, el doctor Salvador Fonseca Reyes, titular de la Clínica de Hipertensión del Nuevo HCG “Dr. Juan I. Menchaca”, subrayó las inconsistencias en la medición del padecimiento por falta de equipos adecuados, lo que puede generar variaciones de hasta 20 milímetros en los diagnósticos.
Relación con enfermedades renales
La hipertensión también acelera enfermedades como la insuficiencia renal crónica. El doctor Manuel Luis Prieto Magallanes, jefe de Hemodiálisis y Diálisis Peritoneal del Hospital Civil de Oriente, explicó que “el riñón y la presión arterial mantienen una relación bidireccional: la hipertensión daña el riñón y el riñón afecta a la hipertensión”.
Medidas preventivas
Los especialistas recomendaron medidas preventivas como reducir el consumo de sal —actualmente dos o tres veces mayor al recomendado de cinco gramos diarios—, realizar actividad física regular, mantener un peso saludable, evitar el tabaquismo y limitar el alcohol. “Menos sal es más vida”, enfatizó Prieto Magallanes, al destacar que disminuir el sodio tiene un impacto real en el control de la hipertensión.
Políticas públicas necesarias
Finalmente, Fonseca Reyes apuntó que el etiquetado en alimentos procesados ha tenido un efecto limitado en la decisión de compra, por lo que llamó a diseñar políticas públicas enfocadas en educación y hábitos de consumo, más que en medidas de prohibición.



