El ébola es una enfermedad letal, pero no se contagia como la gripe. Te explicamos cómo se transmite, qué cepas existen y por qué preocupa el brote.
¿Qué es el ébola?
El ébola no es un solo virus, sino una enfermedad causada por un grupo de virus llamados orthoebolavirus, de la familia de los filovirus. Provocan fiebre, fatiga intensa, dolor muscular, vómito, diarrea, daño hepático o renal y, en algunos casos, sangrados. La OMS advierte que el sangrado no siempre aparece y suele presentarse en etapas avanzadas.
La enfermedad fue identificada en 1976, durante dos brotes casi simultáneos: uno en Sudán del Sur y otro en Yambuku, actual República Democrática del Congo. El nombre proviene del río Ébola, cercano a una de las zonas del brote.
¿Por qué la OMS declaró emergencia internacional?
La OMS declaró una emergencia de salud pública de importancia internacional (PHEIC) por un brote de virus Bundibugyo en la RDC y Uganda. Hasta el 16 de mayo de 2026, se reportaron ocho casos confirmados, 246 sospechosos y 80 muertes sospechosas en la provincia de Ituri, RDC. También se confirmaron dos casos en Kampala, Uganda, en viajeros desde la RDC.
La preocupación surge por muertes comunitarias, posibles contagios en entornos médicos, incertidumbre sobre la extensión del brote, movilidad poblacional, crisis humanitaria e inseguridad.
El ébola mata mucho, pero no se transmite tan fácil
El ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas: sangre, vómito, diarrea, saliva, sudor, orina, leche materna, semen. También al tocar objetos contaminados como ropa de cama, agujas o material médico. No se transmite por el aire como la gripe. Para que haya contagio, se requiere contacto directo con una persona enferma o sus secreciones.
¿Cuándo una persona con ébola puede contagiar?
Una persona con ébola puede transmitir el virus cuando presenta síntomas: fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular, debilidad, dolor de garganta, vómito, diarrea, erupciones cutáneas y, en algunos casos, sangrado. Esto complica la detección temprana porque al inicio puede confundirse con malaria, fiebre tifoidea u otras enfermedades.
Las medidas clave son aislamiento de pacientes, rastreo de contactos, uso de equipo de protección por parte del personal de salud y atención médica temprana.
Lo que sí debe preocupar
Lo que debe preocupar del ébola no es que se vuelva "la nueva gripe", sino que cuando llega a hospitales con pocos recursos, comunidades con poca vigilancia sanitaria o zonas de conflicto, puede avanzar rápido entre personas expuestas directamente. El riesgo aumenta para familiares que cuidan a pacientes en casa, personal médico sin protección, personas que manipulan cuerpos en funerales o comunidades donde los casos no se detectan a tiempo.
También preocupa cuando un brote aparece en zonas con movilidad constante, fronteras cercanas o ciudades conectadas. El reto es médico, logístico, comunitario y político.
Lo que no debería generar pánico
El ébola no se contagia por respirar el mismo aire en una calle, oficina o avión. Tampoco hay evidencia de que mosquitos u otros insectos lo transmitan. El riesgo depende del tipo de exposición: una persona sin contacto directo con pacientes, fluidos o materiales contaminados tiene un riesgo mucho menor.
Letalidad y contagiosidad: la comparación que ayuda a entenderlo
El sarampión es extremadamente contagioso pero su letalidad es mucho menor que la del ébola. La influenza se propaga con facilidad y causa muchas muertes por la enorme cantidad de infectados, pero su letalidad general es baja. El ébola es muy letal pero menos transmisible en la vida cotidiana.
¿Por qué aparece tanto en el Congo?
El ébola se ha detectado principalmente en África subsahariana, y la RDC ha tenido varios brotes porque reúne condiciones que favorecen la aparición del virus: contacto entre humanos, animales silvestres y zonas de bosque; sistemas de salud con recursos limitados; movilidad entre localidades; zonas de conflicto; dificultades para la vigilancia epidemiológica y prácticas funerarias que implican contacto directo con cuerpos.
En el brote actual, la OMS mencionó inseguridad, crisis humanitaria, alta movilidad de población, focos urbanos o semiurbanos y una red amplia de servicios de salud informales.
¿Qué tiene de diferente la cepa Bundibugyo?
El brote actual está asociado al virus Bundibugyo, una especie de orthoebolavirus. No es la misma que el Ebola virus (Zaire), para la cual existen vacunas y tratamientos aprobados. Para Bundibugyo no hay vacunas ni tratamientos aprobados, aunque hay productos candidatos en desarrollo. La respuesta depende de medidas clásicas: identificar casos, aislar pacientes, rastrear contactos, proteger al personal de salud y lograr la confianza comunitaria.
¿Cuántas cepas o especies de ébola hay?
La OMS señala seis especies de orthoebolavirus. Tres causan grandes brotes: Ebola virus, Sudan virus y Bundibugyo virus. Los CDC indican que cuatro tipos han causado enfermedad en personas: Ebola/Zaire, Sudan, Taï Forest y Bundibugyo. Otros dos no han causado enfermedad humana: Reston (en primates) y Bombali (en murciélagos).



