El gobierno regional de Canarias, encabezado por Fernando Clavijo, confirmó que el crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus variante Andes, no atracará en ningún puerto de Tenerife. La embarcación solo fondeará en aguas cercanas para reducir el riesgo de contagio. Los pasajeros serán trasladados en lanchas directamente al aeropuerto, donde se ha preparado un dispositivo especial para su evacuación.
Medidas para evitar contagios
Tras una reunión con la ministra de Sanidad, Mónica García, y el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, Clavijo explicó que la medida busca garantizar que los pasajeros no entren en contacto con la población local ni con instalaciones portuarias. “El buque en ningún caso atracará, solo fondeará, con lo cual creemos que es una muy buena noticia, porque vectores de posible contagio y de riesgo se disminuyen”, afirmó.
Protocolo de evacuación
Los pasajeros permanecerán a bordo hasta que la aeronave esté lista en el aeropuerto. Solo entonces se procederá a su traslado en lanchas, bajo estrictas medidas de bioseguridad. “En ningún caso los pasajeros saldrán del buque hasta que no esté la aeronave en el aeropuerto y se hará con todas las garantías para evitar cualquier tipo de contagio y transmisión”, recalcó Clavijo.
Riesgo del hantavirus Andes
El brote en el MV Hondius, que partió de Ushuaia con destino a Canarias, ha generado preocupación internacional. La variante Andes del hantavirus es considerada la más letal y la única capaz de transmitirse entre humanos mediante contacto estrecho. Los síntomas incluyen fiebre y malestar respiratorio, pero en casos graves puede derivar en insuficiencia cardíaca y pulmonar. La tasa de letalidad ronda el 45% y no existe vacuna ni tratamiento específico.
Vigilancia internacional
La Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene vigilancia sobre el caso y ha coordinado evacuaciones médicas hacia Europa, además de monitorear a pasajeros y tripulantes en cuarentena. La negativa de Cabo Verde a permitir el desembarco del buque obligó a redirigirlo hacia Canarias, donde ahora se implementa este protocolo excepcional. El gobierno regional insistió en que la medida no implica un cierre de puertos, sino una respuesta específica a un brote epidemiológico de alto riesgo.



