Estado de México reactiva protocolos sanitarios en escuelas por brote de sarampión
Las autoridades de salud del Estado de México han emitido una orden para el uso obligatorio de cubrebocas en todas las escuelas de la entidad, tras la confirmación de varios casos de sarampión en la región. Esta medida busca contener la propagación de la enfermedad y proteger a la comunidad estudiantil, especialmente a los niños más pequeños que son más vulnerables a complicaciones.
Detalles del brote y respuesta inmediata
El brote de sarampión ha generado alerta entre las autoridades sanitarias, quienes han identificado los casos en diferentes municipios del estado. Como parte de la respuesta, se han implementado las siguientes acciones:
- Distribución de cubrebocas en escuelas públicas y privadas.
- Refuerzo de campañas de vacunación contra el sarampión en centros de salud.
- Monitoreo constante de síntomas en estudiantes y personal educativo.
- Coordinación con padres de familia para fomentar la prevención en el hogar.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite por gotículas respiratorias, y su resurgimiento en el Estado de México ha sido atribuido a bajas tasas de vacunación en algunos sectores de la población. Las autoridades han recordado que la vacuna es la herramienta más efectiva para prevenir la enfermedad.
Impacto en el ciclo escolar y recomendaciones
La reactivación del uso de cubrebocas en las escuelas podría extenderse durante varias semanas, dependiendo de la evolución del brote. Se recomienda a la comunidad educativa:
- Mantener una higiene de manos frecuente con agua y jabón o gel antibacterial.
- Evitar el contacto cercano con personas que presenten síntomas como fiebre, tos o erupciones cutáneas.
- Acudir a centros de salud para verificar el esquema de vacunación y completarlo si es necesario.
- Reportar cualquier caso sospechoso a las autoridades sanitarias de inmediato.
Esta medida refleja un enfoque preventivo por parte del gobierno estatal, similar a los protocolos implementados durante la pandemia de COVID-19, aunque adaptados a las características específicas del sarampión. Las escuelas están recibiendo orientación sobre cómo aplicar las normas de manera efectiva sin interrumpir las actividades académicas.