Más de 500 asistentes acudieron al acto de apertura del VI Congreso Internacional de Psicología, celebrado en la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG). Durante cuatro días, 520 profesionales provenientes de 20 estados del país y de diez naciones reflexionaron sobre el impacto de la inteligencia artificial (IA) en la psicología.
El reto de la IA para la psicología
Angélica Pérez García, presidenta del Congreso, señaló que la IA se consulta para todo, especialmente entre los jóvenes. Sin embargo, advirtió que el mal uso de esta tecnología puede generar un peligro para la salud mental. “Necesitamos poner énfasis los psicólogos y las psicólogas, en este país y en el mundo, sobre la importancia de cómo estamos consumiendo ese producto y cómo puede llegar a tener repercusiones serias y graves en nuestra sociedad”, declaró.
La IA proporciona datos, pero carece de empatía, cercanía y contacto humano. Pérez García recomendó a las personas con problemas de salud mental que, ante información que genere incertidumbre, acudan a un profesional. “Podemos entrar en temas de ansiedad o angustia por lo que leemos, porque las IA solo tienen datos y pueden arrojar síntomas de enfermedades que no tenemos o sugestionarnos”, explicó.
Contenido del congreso
El evento, bajo el lema “La psicología al alcance de todas y todos en la era de la IA: Ética, innovación y Desafíos Humanos”, incluyó 12 conferencias magistrales, cerca de 100 trabajos de investigación y 20 mesas magistrales especializantes. Se abordaron temas como feminicidios, violencia, trastornos de conducta alimentaria y duelo complicado.
Los organizadores del Consejo Mexicano de la Psicología editarán una memoria con las conclusiones y recomendaciones, que serán enviadas a autoridades y gobiernos. “La información de las mesas de trabajo nos dirá qué hacer en materia de salud mental”, concluyó Pérez García.
Opinión de expertos
En la apertura, Sergio Villaseñor Bayardo, director del Instituto Jalisciense de Salud Mental (Salme), expresó: “La tecnología, por más avanzada que sea, carece del matiz fenomenológico que tiñe la percepción con la subjetividad. La máquina no posee mundo interior, no conoce la angustia ni la nostalgia, ni puede experimentar la esperanza”.



