En México, la vacunación contra el sarampión es una medida crucial de salud pública para prevenir esta enfermedad altamente contagiosa. Aunque el país ha mantenido un control efectivo, es esencial que la población conozca si debe aplicarse la vacuna, especialmente en grupos de riesgo o ante posibles brotes.
¿Quiénes deben vacunarse contra el sarampión?
Según las recomendaciones de las autoridades sanitarias, ciertos grupos deben priorizar la vacunación. Esto incluye a niños menores de 5 años, quienes son más vulnerables a complicaciones graves. Además, adultos que no hayan recibido la vacuna en la infancia o que carezcan de registros de inmunización deben considerar aplicársela.
Factores de riesgo y situaciones especiales
Personas que viajan a zonas con brotes activos de sarampión, como algunos países de América o Europa, deben vacunarse al menos dos semanas antes del viaje. También, trabajadores de la salud, educadores y aquellos en contacto frecuente con niños tienen un mayor riesgo y deben asegurar su protección.
Síntomas y prevención del sarampión
El sarampión se caracteriza por fiebre alta, tos, secreción nasal y erupciones cutáneas. Puede llevar a complicaciones como neumonía o encefalitis, especialmente en niños pequeños y adultos mayores. La vacuna, disponible en el esquema nacional de vacunación, es segura y altamente efectiva, con una eficacia superior al 95%.
¿Cómo verificar mi estado de vacunación?
Para saber si necesitas la vacuna, revisa tu cartilla de vacunación. Si no la tienes o hay dudas, consulta a un médico o acude a centros de salud públicos, donde pueden ofrecer asesoría y aplicar la dosis necesaria de forma gratuita en muchos casos.
Mantener altas coberturas de vacunación es clave para evitar resurgimientos del sarampión en México. La prevención a través de la inmunización no solo protege a individuos, sino que contribuye a la salud colectiva, reduciendo la propagación de esta y otras enfermedades infecciosas.