Conoterapia: Peligros y falsedades del 'efecto chimenea' para limpiar oídos
Conoterapia: Peligros del 'efecto chimenea' para oídos

Conoterapia: Un método peligroso sin respaldo científico

En spas, centros de terapias alternativas y redes sociales, la conoterapia, también conocida como velas auriculares o ear candling, se presenta como una solución sencilla y relajante para limpiar los oídos. Sin embargo, especialistas en salud auditiva y organismos regulatorios han reiterado en los últimos años que no existe evidencia científica sólida que respalde su eficacia y que su uso puede implicar riesgos importantes para la salud.

¿Qué es la conoterapia y por qué genera controversia?

La conoterapia se promociona como un método "natural" para eliminar el cerumen, "desintoxicar" el oído e incluso aliviar molestias como zumbidos o sensación de presión. La técnica consiste en introducir un cono hueco —generalmente de tela impregnada con cera— en la entrada del conducto auditivo externo y encender el extremo opuesto. La teoría comercial sostiene que el calor genera un supuesto "efecto chimenea".

Su popularidad se explica, en parte, por dos elementos:

  • La narrativa del "vacío" que limpia sin dolor, fácil de entender y visualmente convincente.
  • El residuo visible que queda dentro del cono tras quemarse, que muchas personas interpretan como cerumen extraído.

No obstante, la Cleveland Clinic explica que esta técnica no ha demostrado ser efectiva y que el residuo que aparece dentro del cono suele corresponder a la cera del propio dispositivo y a restos de combustión, no necesariamente al cerumen del paciente. Además, advierte que no es un método seguro para retirar tapones de cera.

El mito del "efecto chimenea" y los riesgos comprobados

El argumento central de la conoterapia es que el calor generado por la vela produce una especie de presión negativa dentro del conducto auditivo, lo que permitiría "jalar" la cera hacia afuera. Sin embargo, estudios han demostrado que el procedimiento no genera la succión suficiente para extraer cerumen, por lo que el llamado "efecto chimenea" no funciona como se promete.

Más allá de la falta de eficacia comprobada, el mayor problema de la conoterapia son sus riesgos. La Cleveland Clinic advierte que el uso de velas auriculares puede provocar:

  1. Quemaduras en el oído, el rostro o el cabello.
  2. Goteo de cera caliente dentro del conducto auditivo.
  3. Obstrucción adicional por restos de cera del cono.
  4. Perforación del tímpano.
  5. Incluso riesgo de incendio doméstico.

El simple hecho de colocar fuego cerca del oído ya implica un peligro evidente. Además, si la cera caliente cae dentro del canal auditivo, puede solidificarse y empeorar el problema que se intentaba solucionar.

Recomendaciones médicas y alternativas seguras

Es importante entender que el cerumen no es suciedad, es una sustancia natural producida por el cuerpo para proteger el canal auditivo, lubricarlo y evitar infecciones. Solo cuando se acumula en exceso puede provocar síntomas como sensación de oído tapado, disminución de la audición, zumbido, dolor o molestia.

En lugar de recurrir a velas auriculares, las instituciones médicas recomiendan opciones respaldadas por evidencia:

  • Uso de cerumenolíticos: Soluciones en gotas que ayudan a ablandar la cera para facilitar su eliminación natural o médica.
  • Evaluación profesional: La extracción mediante microsucción o instrumentos clínicos debe realizarse en consultorio por personal capacitado.

La guía del National Institute for Health and Care Excellence (NICE) del Reino Unido establece que las velas auriculares no están recomendadas, ya que no existe evidencia de beneficio y pueden causar daño. Asimismo, la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos mantiene controles sobre la comercialización e importación de estos productos, señalando que se promueven con fines terapéuticos sin contar con evidencia científica validada.

Con base en la evidencia disponible y en la postura de instituciones médicas reconocidas, la respuesta es clara: no hay pruebas científicas sólidas que demuestren que funcione, puede causar quemaduras y lesiones, y existen métodos clínicos más seguros y estudiados. La recomendación de especialistas es no introducir objetos en el oído y acudir a consulta médica si existen molestias persistentes. Cuando se trata de salud auditiva, la evidencia y la seguridad deben estar por encima de las tendencias virales.