Cuidado integral de mamá en la vejez: consejos de la UNAM
Cuidado integral de mamá en la vejez: consejos UNAM

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha iniciado las celebraciones del Día de las Madres con una reflexión: “Ahora que tu mamá es una persona mayor, ¿tú la cuidas?, ¿cómo lo haces?”. En este contexto, especialistas universitarias ofrecieron una serie de consejos para cuidar la salud mental y física de las madres durante la vejez, reconociendo que históricamente el cuidado recae en las mujeres más que en los hombres.

¿Cómo cuidar la salud mental de tu mamá?

El cuidado de mamá también implica atender sus necesidades emocionales, afectivas y de acompañamiento, según María Montero y López Lena, académica de la Facultad de Psicología de la UNAM. Estas son sus recomendaciones:

  • Habla con tu mamá frecuentemente: Mantener contacto diario, aunque sea breve, ayuda a que se sienta presente e importante en la vida de sus hijos.
  • Asegúrate de estar presente de forma real: No se trata solo de ver o visitar, sino de prestar atención, escuchar y estar emocionalmente disponibles.
  • Procura tener momentos fijos de convivencia: Organiza espacios semanales o quincenales para convivir y hablar con calma, lo que ayuda a mantener el vínculo vivo.
  • Escucha sin regañar ni minimizar: Da espacio a que la madre exprese lo que siente, como miedos o preocupaciones, y responde con atención.
  • Cuídala de forma integral: El cuidado incluye lo emocional, lo físico, lo económico y lo social: alimentación, medicinas, compañía y seguridad.
  • Presta atención a señales de alerta: Dejar de comer, de bañarse, de arreglarse, aislarse o mostrarse muy irritable puede indicar que necesita más apoyo.
  • Crea momentos positivos: Rían juntos, acompáñala en actividades que le gusten y respeta sus creencias para fortalecer el vínculo.
  • Respeta sus decisiones: El cuidado también implica preguntar, escuchar y respetar lo que tu mamá quiere para su vida.

Montero y López Lena añadió que cuidar a la madre significa estar presente de manera consciente, brindándole atención, reciprocidad y sensibilidad para que no se sienta relegada, sino valorada y acompañada. Una de las necesidades emocionales más importantes en las madres mayores es sentirse significativas en la vida de sus hijos, aunque esto suele pasarse por alto.

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Recomendaciones médicas para cuidar a tu mamá en la vejez

El cuidado de la salud de mamá en la vejez tiene un aspecto central: el papel de la familia, especialmente de los hijos, según Daniela Cataneo Piña, titular de la Coordinación de Geriatría y Cuidados Paliativos del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias de la UNAM. “El tratamiento médico no depende únicamente de la consulta, sino también del acompañamiento cotidiano, como recordar medicamentos, organizar tratamientos, motivar la adherencia y estar atentos a cambios en el estado de salud; son acciones que pueden marcar una diferencia significativa en el cuidado de las personas mayores”, explicó.

Estas son las recomendaciones médicas para el cuidado integral de las mujeres adultas mayores:

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  • Llévala a valoración geriátrica: Después de los 65 años se recomienda realizar al menos una valoración con geriatría para detectar o dar seguimiento a enfermedades frecuentes en la vejez, como diabetes, hipertensión y problemas cardiacos.
  • Detecta cambios sutiles en su vida diaria: Presta atención a señales como menor fuerza física, olvidos o dificultad para actividades antes simples (subir escaleras, cargar objetos), ya que pueden indicar el inicio de problemas que requieren atención médica.
  • Cuida la nutrición como base de su salud: Asegúrate de mantener una alimentación equilibrada con proteínas, grasas saludables, frutas y verduras, y en caso necesario acudir a valoración nutricional.
  • Promueve actividad física constante: Incluye ejercicio para conservar su masa muscular y favorecer la movilidad.
  • Asegúrate de mantener su esquema de vacunación actualizado: Garantiza que se aplique vacunas como influenza, COVID-19, neumococo y otras indicadas según edad.
  • Apoya su adherencia al tratamiento: Los hijos o familiares pueden ayudar organizando fármacos, recordatorios o seguimiento de tomas.
  • Ayúdala a mantener su vínculo y la autonomía: El cuidado no debe limitarse a lo médico; también implica conversación, escucha activa y respeto a las decisiones de la madre, favoreciendo su autonomía y bienestar emocional.

La especialista precisó que el cuidado de las mujeres adultas mayores se construye a lo largo de toda la vida, por lo que se recomienda a las mujeres jóvenes cuidar activamente su salud para evitar problemas futuros. “Muchas de las condiciones que aparecen en esta etapa no surgen repentinamente, se acumulan con el tiempo, por lo que el autocuidado desde etapas tempranas y la atención oportuna son esenciales para llegar a la vejez con mejores condiciones de salud y autonomía”, acotó.

UNAM reconoce desigualdad de género en el cuidado de mamá

Históricamente, la cultura del cuidado en México ha recaído en las mujeres, según Verónica Montes de Oca, quien reconoció que las hijas suelen ser las principales proveedoras de atención hacia sus madres por una cuestión de género. Por el contrario, el rol de los varones en la familia se limita frecuentemente al apoyo económico. Esta división de tareas marca una brecha significativa en cómo se vive el envejecimiento dentro del núcleo familiar mexicano.

Sin embargo, el cuidado no es unidireccional, ya que muchas madres mayores siguen apoyando a sus hijos y nietos. La Gaceta UNAM destacó que existe un intercambio constante de ayuda entre las diversas generaciones del hogar. Un pilar fundamental propuesto por las expertas es el fomento a la autonomía, es decir, cuidar dignamente a una madre respetando siempre su capacidad de decisión sobre su propia vida y su entorno cotidiano.

Las expertas reconocieron que el envejecimiento representa un reto debido a que la vejez puede durar hasta 30 años. Muchas familias no están preparadas para brindar cuidados a largo plazo de forma óptima. Es vital entender que la dependencia no es inmediata, pero se debe planear cómo sostener la autonomía plena, pues la falta de preparación puede dificultar la atención ante posibles enfermedades o situaciones de vulnerabilidad física.

Finalmente, la UNAM señaló que la seguridad económica es un factor determinante para que una mujer mayor viva con tranquilidad. Contar con recursos suficientes permite un entorno mucho más seguro y reduce el estrés tanto en la madre como en sus hijos.