Día del Amor: Reflexiones sobre rupturas y la estrategia del 'contacto cero'
El Día del Amor y la Amistad, celebrado cada 14 de febrero, no solo es una fecha para conmemorar las relaciones de pareja, sino también una oportunidad para reflexionar sobre cómo finalizar aquellas que ya no contribuyen al bienestar emocional. En los últimos años, se ha observado un cambio significativo en la durabilidad de los vínculos amorosos, donde ya no prevalece la idea de "juntos hasta la muerte", sino que las personas están aprendiendo a terminar relaciones cuando éstas dejan de ser saludables.
Señales de alerta en una relación no sana
La profesora Armenta Hurtarte, experta en psicología, enfatiza la importancia de reconocer cuándo una relación ha dejado de aportar positivamente a nuestra vida. En lugar de seguir la idea errónea de "aguantar todo" por amor, es crucial prestar atención a señales claras de alerta, como:
- Burlas, humillaciones o descalificaciones constantes.
- Comportamientos de control que vulneran la autonomía, como el monitoreo excesivo del tiempo, ubicación o relaciones con otras personas.
- Celos desmedidos que generan conflictos.
- Presiones para actuar de cierta manera bajo el pretexto de una "prueba de amor".
- Falta de afectividad y muestras de cariño.
- Cualquier tipo de violencia, ya sea física, emocional o psicológica.
"Es fundamental que una pareja construya intimidad y realice actividades conjuntas, pero sin olvidar respetar la autonomía del otro. Cuando se rompe esta autonomía, es un indicador clave de que el vínculo ya no es sano", afirma la académica.
Transitar el duelo de una ruptura amorosa
Para quienes atraviesan por una ruptura, es esencial recordar que se está experimentando un proceso de duelo. Este incluye dolor, añoranza y, en muchos casos, llanto. Identificar y permitirse vivir estas emociones es el primer paso para sanar. La investigadora recomienda buscar apoyos emocionales en amistades y familiares, quienes pueden ayudar a reflexionar sobre qué tipo de vínculos amorosos se desean en el futuro.
"Nuestras redes de apoyo no solo nos acompañan, sino que también nos permiten descubrir actividades que vale la pena realizar sin la necesidad de estar en pareja", explica Armenta Hurtarte.
La oportunidad de aprendizaje tras una ruptura
El fin de una relación también brinda la posibilidad de hacer una evaluación constructiva de lo aprendido, lo que se hizo bien, lo que no se hizo y lo que podría mejorarse en el futuro, sin caer en la culpa. En casos donde los sentimientos negativos asociados a la ruptura parecen abrumadores, o cuando el apoyo de seres queridos no es suficiente, la búsqueda de acompañamiento psicológico profesional se convierte en una herramienta valiosa para transitar de manera saludable.
Estrategias para recuperar la individualidad: El 'contacto cero'
Una de las recomendaciones clave de los expertos es implementar la estrategia del "contacto cero" tras una ruptura. Esto implica evitar obtener información sobre las actividades de la expareja, ya sea a través de redes sociales o contactos mutuos. Mantener esta distancia permite reencontrarse como seres individuales y reconstruir la identidad fuera de la relación.
"El contacto cero no solo ayuda a superar el duelo, sino que también facilita el proceso de identificarnos nuevamente como personas independientes", señala la profesora.
Cuidado personal y redes de apoyo
Además del contacto cero, es fundamental priorizar el autocuidado en aspectos cotidianos, como mantener rutinas de sueño, alimentación equilibrada y buscar actividades que generen placer y no estén vinculadas a la expareja. La experta recuerda que, aunque los seres humanos buscan afectividad y cariño, estos sentimientos no provienen exclusivamente de relaciones románticas.
"El amor y el apoyo emocional también pueden encontrarse en vínculos como la amistad o la familia, lo que nos ayuda a navegar mejor los momentos difíciles", concluye Armenta Hurtarte.