Psicóloga Faby Cuevas comparte estrategias para una autoestima saludable y equilibrada
La salud mental es un pilar fundamental para el bienestar integral, y dentro de ella, la autoestima juega un papel crucial. La psicóloga Faby Cuevas ha revelado información valiosa sobre cómo desarrollar y mantener una autoestima saludable, enfatizando que no se trata de tenerla alta o baja, sino de cultivarla de manera sana y regulada, con sus fluctuaciones naturales pero siempre orientada hacia el fortalecimiento personal.
¿Qué señales indican una autoestima saludable?
Según Cuevas, una autoestima saludable nos coloca en un nivel de valor e importancia equivalente al de los demás, promoviendo un diálogo interno respetuoso y la atención a las necesidades personales. A continuación, se presentan diez indicadores clave que pueden ayudar a identificar y fomentar este estado emocional equilibrado.
- Reconocimiento de igualdad de valor: Estar convencido de que, a pesar de las diferencias individuales, el valor como persona es exactamente igual al de cualquier otra persona, lo que fomenta relaciones armoniosas y respetuosas.
- Atención a necesidades físicas y emocionales: Buscar tiempo y espacio para cubrir las propias necesidades, identificándolas y priorizando su satisfacción como un acto de autocuidado esencial.
- Compasión ante errores: Cuando se comete un error, procurar ser compasivo consigo mismo, hablarse con respeto y comprensión, reduciendo gradualmente la autocrítica y los regaños internos.
- Evitar comparaciones y competencias: Alejarse de la comparación con los demás y la competencia innecesaria, entendiendo que cada persona tiene un camino personal único. Si se cae en esta práctica, se recomienda hablarse amablemente para retomar el centro emocional.
- No preocuparse en exceso: Saber que no ganar, no tener lo primero o lo mejor no altera el valor personal ni el merecimiento, lo que ayuda a mantener una perspectiva equilibrada ante los desafíos.
- Equilibrar el gasto emocional: Tratar de balancear lo que se dedica a otros con lo que se invierte en uno mismo, priorizando las necesidades propias sin inclinar la balanza hacia extremos, lo que promueve un bienestar sostenible.
- Rechazo de condiciones para el amor: No creer que se debe ser de una forma específica para merecer ser amado, valorado o respetado, aceptándose incondicionalmente.
- Conocimiento de valores personales: Identificar y comprender los valores que rigen la vida, lo que proporciona una base sólida para la toma de decisiones y la autenticidad.
- Estabilidad en la adversidad: Saber que, incluso al experimentar ansiedad, tristeza o retos de salud mental, el valor y merecimiento personal no cambian, y se merece tratamiento y atención profesional como cualquier individuo.
- Reconocimiento de la evolución constante: Aceptar que se está en un proceso de cambio y crecimiento continuo, lo que permite adaptarse y aprender de las experiencias de vida.
En resumen, Cuevas destaca que una autoestima saludable no solo garantiza el bienestar propio, sino que también facilita relaciones armoniosas con los demás. Esto implica posicionarse en el mismo nivel de valor e importancia que los demás, hablar consigo mismo de manera respetuosa, cubrir las necesidades personales, procurar el bienestar propio y comprender que no es necesario ser el centro de atención para sentirse valioso. Cultivar estos aspectos puede llevar a una vida más plena y equilibrada, contribuyendo significativamente a la salud mental general.