La Cámara de Representantes de Estados Unidos, bajo control republicano, aprobó este jueves una ley que garantiza fondos para las agencias del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), incluyendo al Servicio Secreto y la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA). La medida busca poner fin a una paralización de operaciones que se prolongó por casi 11 semanas.
Detalles de la ley
El proyecto ahora será enviado al presidente Donald Trump para su promulgación. El presidente de la Cámara, Mike Johnson, y su equipo optaron por mantener el texto aprobado por unanimidad en el Senado en dos ocasiones, ignorando las presiones de los conservadores de línea dura que exigían modificaciones.
Decenas de ciudadanos se han inconformado por la actuación de las autoridades migratorias. Estos sectores se habían negado a respaldar la legislación porque incluía una cláusula que impedía destinar recursos al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y a la Patrulla Fronteriza, tras los tiroteos en Mineápolis en los que murieron dos ciudadanos a manos de agentes de inmigración.
Estrategia legislativa
Para calmar esas objeciones, los republicanos impulsaron el miércoles un proyecto de presupuesto de 70,000 millones de dólares específicamente destinado al ICE y a la Patrulla Fronteriza, lo que permitió destrabar la votación del paquete más amplio. La presión para aprobar la ley se intensificó tras el tiroteo en la cena de corresponsales de la Casa Blanca, donde un hombre intentó asesinar al presidente Trump.
La Oficina Presupuestaria de la Casa Blanca había advertido que, sin nuevos fondos, las operaciones de seguridad nacional no relacionadas con la campaña migratoria del presidente se quedarían sin recursos en mayo. Esto afectaría la seguridad presidencial, la protección aeroportuaria, la respuesta a desastres de la FEMA y las operaciones de la Guardia Costera.



