El Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos emitió una advertencia contundente: “esto es solo el comienzo”. La declaración surge tras la acusación formal contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con el narcotráfico. En un mensaje publicado en la red social X, el comité aseguró que los días de impunidad “han terminado” y que quienes trafiquen drogas hacia territorio estadounidense “rendirán cuentas”.
Acusación de EE.UU. contra Rocha Moya
El miércoles 29 de abril de 2026, el Departamento de Justicia de Estados Unidos informó sobre cargos presentados contra Rubén Rocha Moya y otros nueve funcionarios, tanto actuales como exfuncionarios del estado de Sinaloa. Los delitos imputados incluyen narcotráfico y uso de armas. Según la acusación, los implicados habrían colaborado durante años con el Cártel de Sinaloa para introducir drogas como fentanilo, cocaína, heroína y metanfetamina a Estados Unidos. A cambio, habrían recibido sobornos, protección y apoyo político.
Funcionarios señalados
Entre los acusados se encuentran figuras clave de la seguridad y procuración de justicia en Sinaloa, quienes presuntamente filtraron información, evitaron operativos y facilitaron el traslado de droga. La lista incluye a Enrique Inzunza Cázarez, senador mexicano y exsecretario general de Sinaloa; Enrique Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas; Dámaso Castro Zaavedra, vicefiscal de la Fiscalía General del Estado; Marco Antonio Almanza Avilés, exjefe de la Policía de Investigación; Alberto Jorge Contreras Núñez, alias “Cholo”, exjefe de la Policía de Investigación; Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública; José Antonio Dionisio Hipólito, alias “Tornado”, exsubdirector de la Policía Estatal; Juan de Dios Gámez Mendívil, alcalde de Culiacán; y Juan Valenzuela Millán, alias “Juanito”, excomandante de alto nivel de la Policía Municipal de Culiacán.
Vínculos con “Los Chapitos”
La investigación también apunta a presuntos vínculos con la facción conocida como “Los Chapitos”, integrada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Según las autoridades, Rubén Rocha Moya habría sido beneficiado electoralmente por este grupo y, a cambio, habría permitido sus operaciones sin interferencia. Otros implicados habrían recibido pagos para proteger al cártel y evitar detenciones.
Reacciones y contexto
El caso continúa en desarrollo mientras autoridades de ambos países revisan las acusaciones y sus implicaciones legales. La advertencia del comité estadounidense subraya que esta acción es solo el inicio de una serie de medidas contra la corrupción y el narcotráfico. El gobernador Rocha Moya, por su parte, ha declarado: “No tengo miedo, estoy limpio; no meto las manos por los otros 9 acusados”.



