Estados Unidos reactiva táctica de torpedos de submarino contra buque enemigo tras ocho décadas
En un acontecimiento histórico que rememora los combates navales de mediados del siglo XX, Estados Unidos ha vuelto a utilizar un torpedo lanzado desde un submarino para hundir un buque enemigo, algo que no ocurría desde la Segunda Guerra Mundial. El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, informó este miércoles que un ataque en el océano Índico, frente a las costas de Sri Lanka, destruyó la fragata iraní IRIS Dena.
Un ataque descrito como "muerte silenciosa" en aguas internacionales
Según las declaraciones del jefe del Pentágono, el buque iraní fue alcanzado por un torpedo disparado desde un submarino estadounidense, en lo que calificó como una "muerte silenciosa". Hegseth subrayó que este evento marca el primer hundimiento de un barco enemigo mediante torpedo estadounidense desde el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945. "Como en aquella guerra, estamos luchando para ganar", declaró el funcionario, enfatizando la gravedad del incidente en el contexto de las tensiones globales actuales.
El legado de los torpedos en la Segunda Guerra Mundial y su resurgimiento
Durante la Segunda Guerra Mundial, los submarinos estadounidenses desempeñaron un papel crucial en los combates navales, especialmente en el océano Pacífico. Datos del National Park Service indican que estos submarinos, conocidos como parte del "Servicio Silencioso" debido al secretismo de sus operaciones, destruyeron 1.314 buques de guerra enemigos, representando el 55% de todas las pérdidas del Eje, además de 5.3 millones de toneladas de embarcaciones.
- Entre 1941 y 1943, Estados Unidos produjo en masa submarinos de la clase Gato, diseñados específicamente para la guerra.
- Posteriormente, se desarrollaron las clases Balao y Tench, que ampliaron la flota submarina estadounidense.
- Estas embarcaciones estaban equipadas con torpedos Mark 14, aunque inicialmente presentaron problemas técnicos como errores de profundidad o detonaciones prematuras, que fueron corregidos hacia 1944.
Sin embargo, el éxito de los submarinos tuvo un alto costo humano: 52 submarinos estadounidenses fueron destruidos, con 3,506 marineros muertos, lo que supuso la mayor tasa de bajas de cualquier rama militar estadounidense en la guerra, cercana al 20%.
Consecuencias del hundimiento en Sri Lanka y la respuesta internacional
El ataque más reciente ocurrió cuando un submarino estadounidense hundió la fragata iraní IRIS Dena en el océano Índico. Tras el naufragio, la Armada de Sri Lanka recuperó 87 cadáveres de tripulantes iraníes, mientras 32 marineros fueron rescatados y 61 permanecen desaparecidos. La fragata emitió una llamada de socorro durante la madrugada, y los equipos de rescate llegaron a la zona unos 40 kilómetros al sur del puerto de Galle, aunque el buque ya se había hundido por completo.
Las autoridades de Sri Lanka desplegaron dos embarcaciones y un avión para continuar la búsqueda de los tripulantes. Sri Lanka ha reiterado que mantiene una posición neutral en el conflicto en Oriente Medio y ha llamado al diálogo para resolver la crisis, destacando la complejidad geopolítica del incidente.
Este evento no solo revive tácticas navales históricas, sino que también subraya las crecientes tensiones en regiones estratégicas como el océano Índico, donde las potencias mundiales continúan desplegando tecnología avanzada en escenarios de conflicto.



