La administración del presidente Donald Trump ha emitido una orden formal a las 93 fiscalías federales de Estados Unidos para que utilicen las leyes antiterroristas en la persecución y procesamiento de funcionarios mexicanos que estén coludidos con el narcotráfico. Esta medida representa un endurecimiento significativo en la lucha contra el crimen organizado trasnacional.
Instrucciones del Departamento de Justicia
El Departamento de Justicia de Estados Unidos giró instrucciones a sus fiscales federales para que persigan a los funcionarios mexicanos cómplices en el tráfico de estupefacientes, con la intención de acusarlos bajo la legislación sobre terrorismo, según reveló un funcionario estadounidense al diario The New York Times. La información fue confirmada por el fiscal general adjunto, Aakash Singh, quien estará a cargo de esta campaña.
Declaraciones de las autoridades
Un funcionario del Departamento de Justicia, que habló bajo condición de anonimato, señaló que la campaña busca “triplicar el número de acusaciones contra funcionarios corruptos de México que utilizan su poder y sus cargos para permitir que terroristas y monstruos trafiquen con miseria y veneno”. En un tono contundente, el fiscal adjunto agregó: “Si eso es algo desagradable para los funcionarios del gobierno mexicano y se ofenden porque lo hacemos, no se me ocurre nada que me importe menos. Si en el proceso los avergonzamos y los ponemos en evidencia, para nosotros es el broche de oro”.
Antecedentes recientes
Este anuncio se produce menos de tres semanas después de que Estados Unidos acusara por primera vez a un gobernador en funciones, el sinaloense Rubén Rocha, junto con otros nueve funcionarios y exfuncionarios de ese estado, bajo cargos de corrupción, vínculos con el Cártel de Sinaloa y cooperación con el narcotráfico. Dos de los seis acusados a finales de abril se entregaron a las autoridades estadounidenses esta semana, entre ellos Enrique Díaz, exsecretario de Finanzas de Rubén Rocha.
Declaraciones de la DEA
El administrador de la DEA, Terrance Cole, declaró ante congresistas en una audiencia legislativa que los cargos contra funcionarios mexicanos acusados de vínculos con el narcotráfico “son solo el principio de lo que viene en México”. Por su parte, el fiscal general adjunto Todd Blanche explicó en una entrevista que los cargos se basan en declaraciones de algunos de los 96 líderes del narcotráfico que México ha entregado en los últimos 14 meses. “Una consecuencia de haber traído aquí a muchos de los líderes de algunos de estos cárteles durante el año pasado, en cooperación con el gobierno mexicano, es que algunos de ellos probablemente querrán cooperar”, afirmó Blanche.



