El rechazo del Gobierno mexicano a la solicitud de detención con fines de extradición del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, ha generado una nueva ola de presión por parte de Estados Unidos. Así lo afirmó el politólogo Sandro Arreola, quien consideró que esta medida representa un endurecimiento en el combate al tráfico de drogas y una exigencia de mayores resultados.
Presión política desde Estados Unidos
Arreola explicó que la solicitud del Departamento de Justicia estadounidense, que también incluye al alcalde con licencia de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil; al senador Enrique Inzunza; y a siete funcionarios y exfuncionarios por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, es una forma de presionar a la Presidenta Claudia Sheinbaum. “Es una forma de presionar al Gobierno mexicano para atacar de raíz la operación de los cárteles”, señaló. El experto agregó que el gobierno de Donald Trump sugiere que detrás de los cárteles hay permisividad y acuerdos con la clase política, gobernadores y presidentes municipales.
Condiciones para acuerdos internacionales
El especialista enfatizó que Estados Unidos condiciona sus futuros acuerdos y relaciones a los resultados en el combate al narcotráfico. Para que México llegue en buenas condiciones a la renegociación del Tratado de Libre Comercio, el Gobierno Federal y el Gabinete de Seguridad deberán endurecer los operativos contra los cárteles y, como lo señaló la Corte del Distrito Sur de Nueva York, también contra funcionarios públicos con posibles vínculos con la delincuencia organizada.
Impacto político y electoral en México
Para la Presidenta Claudia Sheinbaum, esta situación representa “un golpe a su partido, que es su columna vertebral, al Gabinete y al propio Gobierno de México”. Los señalamientos de corrupción contra funcionarios de Morena impactan las labores del Gabinete de Seguridad en el combate a los cárteles. “En el caso de Sinaloa, hay una amenaza de que otro partido pueda desplazar a Morena en las elecciones de 2027, debido a los escándalos y la falta de resultados. No tendrá el mismo impacto en otros territorios, pero sí afectará la credibilidad, aceptación y percepción del desempeño del Gobierno”, expresó Arreola. “Si el Gobierno de la República no modifica su actuar, podría perder algunos estados y la mayoría que hoy tiene”, concluyó.



