La mañana de este sábado, un cachorro de tigre fue avistado caminando por las calles del Fraccionamiento Valle Real, en Zapopan, Jalisco. Videos en redes sociales mostraron al animal deambulando por la zona, lo que generó múltiples reportes al número de emergencia 911.
Intervención de autoridades municipales
La Dirección de Protección Animal del Gobierno de Zapopan acudió al sitio donde se encontraba el ejemplar de fauna silvestre. Autoridades municipales informaron que no se presentaron incidencias en el lugar tras el avistamiento del animal. El Ayuntamiento indicó que corresponde a la autoridad federal, específicamente a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), el resguardo del tigre.
Responsabilidad federal
“Debido a que se trata de fauna silvestre, corresponde a la autoridad federal realizar las acciones de búsqueda, resguardo y aseguramiento del ejemplar, así como dar seguimiento al caso para verificar la situación legal del animal y de quien pudiera acreditarse como su propietario”, señaló el Gobierno municipal.
Legalidad de tener un tigre como mascota
En México no es legal adoptar un tigre como mascota, de acuerdo con la Ley General de Vida Silvestre. La legislación establece que estos animales, al ser carnívoros con instintos de cazador, representan un peligro para el dueño y para las personas o vecinos que convivan con el ejemplar.
Requisitos para poseer fauna silvestre
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) establece que los tigres, como felinos de gran tamaño junto a jaguares o leones, requieren un plan de manejo específico y un espacio digno, acondicionado de manera conveniente y que garantice la seguridad del animal y de la ciudadanía. Los únicos espacios que pueden adoptar una especie de este tipo son Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre, predios o instalaciones que manejan vida silvestre en forma confinada (fuera de su hábitat natural) y colecciones privadas. Estas deben estar formalmente constituidas, contar con la documentación legal de procedencia del animal, construir un plan de manejo del ejemplar aprobado por la SEMARNAT y presentar un informe de actividades a la dependencia.
Sanciones por incumplimiento
La legislación establece multas que pueden ir desde los dos mil 262 pesos hasta los ocho millones de pesos. También se decomisará el animal y se puede imponer arresto domiciliario a quien no cumpla con los lineamientos de la Ley General de Vida Silvestre.



