Un nuevo balance de las autoridades, difundido este domingo, elevó a 19 el número de fallecidos por el atentado ocurrido el sábado en una carretera del suroeste de Colombia. La explosión, atribuida a disidentes de la extinta guerrilla de las FARC que no se acogieron al acuerdo de paz de 2016, sacudió el departamento del Cauca en plena campaña electoral para las elecciones presidenciales del 31 de mayo.
Detalles del ataque
Según el Ejército colombiano, la bomba detonó durante un retén ilegal instalado por los disidentes, impactando contra más de una decena de vehículos y desplazándolos varios metros. Testigos describieron una escena devastadora: cuerpos cubiertos, vehículos destrozados y un enorme cráter en la vía. Medicina Legal confirmó en un comunicado en X la recepción de "diecinueve cuerpos", tras haber reportado inicialmente 14 fallecidos y 38 heridos.
Reacción del gobierno
El presidente izquierdista Gustavo Petro calificó a los atacantes como "terroristas" y ordenó a la fuerza pública redoblar la persecución contra estos grupos. Los disidentes, liderados por Iván Mordisco, el criminal más buscado de Colombia, han intensificado sus acciones violentas en la región del Cauca, incluyendo un ataque con bomba contra una base militar en Cali el viernes, que dejó dos heridos.
Contexto electoral
La seguridad se ha convertido en un tema central de cara a las elecciones presidenciales del 31 de mayo. El delfín político de Petro, el senador Iván Cepeda, lidera las encuestas como favorito. Desde su llegada al poder en 2022, Petro ha intentado sin éxito negociar la paz con las mayores organizaciones armadas, que han fortalecido sus filas en los últimos años.
El atentado del sábado se suma a una seguidilla de ataques que mantienen en vilo a la población del Cauca, donde los rebeldes siembran el terror con explosivos, drones y fuego cruzado contra la fuerza pública.



