Los recientes comentarios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en los que afirmó que la venta de armas a Taiwán es una “muy buena ficha de negociación” en las gestiones de la Unión Americana con China, aumentan el nerviosismo en una isla que Pekín considera propia. China considera a Taiwán una provincia rebelde, que debe ser recuperada por la fuerza si es necesario. Estados Unidos, como todos los países que mantienen vínculos formales con Pekín no reconoce a Taiwán como un país, pero ha sido su principal respaldo de la isla y su mayor proveedor de armas. Trump ahora sugiere que mantener el comercio de armas con la isla es un tema “abierto a negociación”.
Declaraciones de Trump sobre el paquete de armas
Cuando la prensa le preguntó si aprobaría un paquete de armas de 14 mil millones de dólares para Taiwán, el cual lleva meses estancado, el mandatario estadounidense respondió que eso depende de China. “Lo estoy dejando en suspenso y depende de China”, manifestó. “Es una muy buena ficha de negociación para nosotros, francamente. Son muchas armas”. Estados Unidos está obligado, por sus propias leyes, a proporcionar a Taiwán los medios para defenderse y considera que cualquier amenaza contra la isla es un asunto de grave preocupación.
Riesgo de que Taiwán sea “el menú” en lugar de estar en la mesa
Pero al condicionar las ventas de armas estadounidenses a Taiwán a sus negociaciones con China, Trump podría estar alimentando uno de los “escenarios de pesadilla” en la isla, señaló William Yang, analista de alto nivel de Asia Nororiental del International Crisis Group, es decir, que Taiwán, en lugar de estar en la mesa de negociación, esté en el menú. Aunque Trump no dijo específicamente qué querría de China a cambio de negarle a Taiwán las armas, ha presionado a Pekín para que compre más productos estadounidenses y para que ayude a aumentar la presión sobre Irán.
Contexto de la cumbre entre Washington y Pekín
Las palabras del mandatario estadounidense reflejan el tono de la cumbre que se vivió entre Washington y Pekín esta semana. China ha presentado a Taiwán como “el asunto más importante en las relaciones con Estados Unidos” durante la reciente cumbre del presidente chino Xi Jinping con Trump. A esa visita le seguirá la próxima semana un viaje del presidente ruso Vladimir Putin a Beijing. En una de sus declaraciones más contundentes hasta la fecha, Xi advirtió a Trump el jueves de “choques e incluso conflictos” si el tema de Taiwán no se maneja adecuadamente.
Reacción de Taiwán y otras declaraciones de Trump
La oficina presidencial, ubicada en Taipéi, intentó suavizar las tensiones al destacar “que la política y la postura constantes de Estados Unidos hacia Taiwán se mantienen sin cambios”. Sin embargo, no es la única declaración incendiaria de Trump hacia la isla en tiempos recientes. Recientemente llamó a que el sector de microchips de Taiwán —el más grande y avanzado del mundo— haga las maletas y se traslade a Estados Unidos. “Me gustaría ver que todos los que fabrican chips en Taiwán vengan a Estados Unidos”, dijo Trump a Fox News, al describir ese traslado como “lo mejor que se puede hacer”. El mandatario estadounidense ha presionado desde hace tiempo a los fabricantes taiwaneses de chips, que producen más del 90% de los chips más avanzados del mundo —utilizados para inteligencia artificial, teléfonos inteligentes y equipos militares—, para que establezcan parte de su producción en Estados Unidos.
Avances en la cumbre: reducción de aranceles
Pekín y Washington van por reducir los aranceles. China y Estados Unidos acordaron establecer consejos de comercio e inversión, comprometiéndose en principio a igualar las reducciones arancelarias del otro país de forma recíproca, informó el Ministerio de Comercio de China en un comunicado, tras la cumbre entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping celebrada esta semana. “Ambas partes utilizarán el Consejo de Comercio como foro para debatir cuestiones como la reducción de aranceles sobre productos específicos”, declaró el Ministerio de Comercio de China. Las dos mayores economías del mundo también lograron avances en el comercio agrícola y la industria aeronáutica, añade el comunicado. “Ambas partes han llegado a acuerdos sobre la compra de aeronaves por parte de China a Estados Unidos y han acordado seguir impulsando la cooperación”.



