Morena enfrenta crisis por vínculos con cárteles y extradiciones
Crisis en Morena por vínculos con cárteles y extradiciones

La sabiduría popular dice: “Siempre serás consecuencia de tus actos”. Los marinos enseñaban que cuando las ratas huyen a la superficie de los barcos o por las amarras al muelle, la nave se hundirá. Esta metáfora, conocida mundialmente desde los tiempos de los barcos de madera, hoy se usa para referirse a quienes abandonan un país, una ideología o un partido político ante la intuición de que se hundirá.

La crisis en Morena y sus consecuencias

La petición de extradición del gobernador de Sinaloa ha intensificado la escalada penal contra políticos de Morena, iniciada con el retiro de visas. Ahora, el miedo asfixia a políticos vinculados con cárteles, amenazando la credibilidad del partido y del sistema a un año de la elección intermedia.

La crisis ha sido manejada pésimamente en Morena, con arrogancia y torpeza que los hace desvariar. Están pagando las consecuencias de su alianza con cárteles productores de fentanilo, combatirlos con abrazos, las visitas de Obrador a Badiraguato, engañar a Estados Unidos con cuentos de que los combate, apoyar a Cuba y viajar a la cumbre de enemigos de Estados Unidos en España. Error tras error.

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El miedo se apodera de los políticos morenistas

Se niegan a entender que las reacciones de Estados Unidos son consecuencias de las torpezas de un México capturado por cárteles. Muchos políticos morenistas temen ser los siguientes, incluida la familia López Obrador. Si no teme, bien haría en hacerlo, porque todos los testigos protegidos y los hechos los señalan.

El problema se agudiza porque Claudia Sheinbaum está sola frente al conflicto. No puede defender a nadie. Las instituciones democráticas que podrían haber ayudado fueron demolidas, y el sistema de comunicación política institucional fue destruido para sustituirlo por un show matutino que convirtió a la titular del poder ejecutivo en esclava de su parodia, exponiéndola a diario. ¡No tiene tiempo para gobernar! Ni quién le ayude con Trump.

Está sola, no tiene quién hable por ella, perdió el apoyo de los duros del movimiento, tiene enemigos por todos lados, está rodeada de anodinos que balbucean razones jurídicas que no entienden para negar la extradición de Rocha Moya, cuando sin ningún prurito enviaron a Estados Unidos 92 criminales encarcelados que ya describieron con pelos y señales los nexos de cárteles con políticos morenistas. Es muy delicado, insisto: error tras error.

La soledad de la presidenta

Su soledad se agrava por los políticos que dejan el barco, sacando dinero de México, esfumándose u ofreciéndose como testigos protegidos que inminentemente delatarán los pecados de su movimiento. La presidenta adolece de respuestas y aliados. Está en la víspera de la elección de candidatos para 2027 y la renegociación del TLC, presionada, atacada, sujeta a un visible envejecimiento acelerado por estrés, abrumada, apabullada, inmersa en una crisis que no pidió ni causó, pero ha tolerado callada y obediente, manteniendo el encubrimiento de culpables. Error tras error.

El destino alcanza a su partido. La realidad les escupe la cara. Cualquiera de sus compañeros y ella misma puede ser alcanzada por la justicia estadounidense y requerida en extradición, o bajarse del barco y convertirse en testigo protegido. El miedo reside en cada puesto político del movimiento. Los acosa la incertidumbre de lo que harán los gringos, también temen que los alcance el rencor de cárteles traicionados, sufren crisis económicas por el retiro de financiamientos de cárteles y el protagonismo del impredecible Trump, único enemigo a quien no pueden extorsionar.

Son tiempos en que los alcanza su realidad y se revierte su maldad. Es el karma por 500 mil jóvenes estadounidenses muertos por consumo de fentanilo, miles de mexicanos reclutados por cárteles como sicarios, empresarios extorsionados, muertos y desaparecidos que desde sus tumbas, al igual que las madres buscadoras, claman justicia.

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