Por instrucción de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, una comitiva encabezada por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, junto con efectivos del Ejército y la Guardia Nacional, se trasladó este martes a Chilapa, Guerrero, para atender la escalada de violencia que las autoridades atribuyen a la disputa entre dos grupos criminales: Los Ardillos y Los Tlacos.
Intervención federal ante crisis de seguridad
Ante las denuncias de bloqueos, desplazamientos forzados y personas heridas, la mandataria indicó en su conferencia matutina que solicitó a Rodríguez atender personalmente la situación. Esto ocurre después de que autoridades federales reportaran tres poblados afectados y bloqueos en distintos puntos de la región.
“Primero que nada, hay que preservar la vida de las personas”, declaró Sheinbaum, al explicar que el gobierno busca evitar un enfrentamiento que pueda perjudicar a la población civil.
Diálogo y restablecimiento del orden
La Secretaría de Gobernación informó en un comunicado que servidores públicos se trasladaron a Guerrero para ayudar a retirar los bloqueos y restablecer el orden en Chilapa, municipio de aproximadamente 120 mil habitantes. En un primer momento, el subsecretario de Gobernación, César Yáñez, sostuvo conversaciones con líderes de ambas comunidades en conflicto y les planteó la “necesidad y urgencia” de recuperar la paz, resolver las disputas de manera pacífica y permitir el ingreso de las Fuerzas Armadas para atender a los heridos.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, aclaró posteriormente que el diálogo no fue directamente con grupos criminales, sino con representantes de las poblaciones afectadas. Confirmó la presencia de la Guardia Nacional, el Ejército, autoridades estatales, así como personal médico y ambulancias. Según el gobierno, tres personas heridas ya fueron trasladadas al hospital de Chilpancingo, capital del estado, y otras tres estaban en proceso de evacuación.
Denuncias de pobladores indígenas en redes sociales
La intervención federal se da luego de que pobladores indígenas difundieran videos en redes sociales denunciando ataques con armas de alto calibre, drones, quema de viviendas y desplazamiento de comunidades como Cula, Cauca y Chicotal. “Continúan los disparos de armas de alto calibre y los ataques con drones sobre nuestras comunidades”, relató uno de los afectados en una grabación, solicitando al gobierno federal una intervención inmediata.
En otro video, mujeres y niños refugiados pidieron apoyo al gobierno de Estados Unidos. “Donald Trump, ayúdanos, mándanos helicópteros para que nos salven”, expresó una mujer con el rostro cubierto, quien aseguró que los criminales estaban cerca, incendiando casas y obligando a las familias a esconderse. “Estamos escondidos en una casa, que nos ayuden, por favor, tenemos miedo”, agregó otra persona en la grabación.
Antecedentes de violencia en la región
Los testimonios atribuyen los ataques a Los Ardillos, aunque las autoridades federales señalaron que la crisis deriva de la disputa entre ese grupo y Los Tlacos, organizaciones criminales con presencia histórica en Guerrero. La región de Chilapa, habitada por comunidades indígenas nahuas, arrastra desde hace años una crisis de violencia, desplazamientos y denuncias de ataques contra policías comunitarias.



