La presidenta Claudia Sheinbaum ha solicitado al titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), el general Ricardo Trevilla, que examine a fondo el caso del teniente Miguel Orlando Muñoz Guzmán, quien desapareció en instalaciones militares de Ciudad Juárez, Chihuahua. La madre del militar, María Guzmán Romo, ha denunciado durante más de tres décadas que su hijo no desertó, sino que fue desaparecido por el Ejército.
Antecedentes del caso
En la edición de mayo de la revista Proceso, se publicó una carta abierta de María Guzmán Romo dirigida a la mandataria federal. En ella, la madre expresa: “Mi hijo no desertó, lo desaparecieron en el Ejército”. La misiva detalla la angustia de una mujer que lleva 33 años buscando verdad y justicia sin obtener respuestas claras por parte de las autoridades militares.
La instrucción presidencial
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum declaró: “De la carta se lo pedí ya al general Trevilla que pudiera revisarse el caso de esta madre que menciona este tema”. Con estas palabras, la presidenta busca dar un nuevo impulso a una investigación que ha estado marcada por la opacidad y la falta de avances significativos.
Reacciones y expectativas
La familia del teniente Muñoz Guzmán ha recibido con esperanza la intervención presidencial, aunque mantienen la cautela ante la posibilidad de que el caso vuelva a estancarse. Organizaciones de derechos humanos han señalado que la desaparición de militares en activo es un fenómeno poco visibilizado, pero que requiere atención urgente. Se espera que la Sedena entregue un informe detallado en las próximas semanas.
Este caso se suma a otras desapariciones forzadas ocurridas en el contexto militar mexicano, donde la falta de transparencia y la impunidad han sido constantes. La instrucción de Sheinbaum representa un paso hacia la rendición de cuentas, aunque el camino hacia la verdad y la justicia para María Guzmán aún parece largo.



