El pasado 15 de abril, en la colonia Polanco de la Ciudad de México, se registró el feminicidio de la ex reina de belleza Carolina Flores. El crimen no solo generó indignación por su gravedad, sino que quedó grabado por una cámara de seguridad, lo que provocó una fuerte reacción social y mediática.
La detención en Venezuela
La presunta responsable, Erika María “N”, de 63 años, habría huido tras el ataque y fue considerada prófuga. Días después, fue detenida en Venezuela gracias a una ficha roja de la INTERPOL. La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) confirmó la detención y ahora se realizan gestiones para su extradición a México.
Reconstrucción de los hechos
La investigación ha permitido reconstruir los momentos clave:
- 15 de abril: ocurre el feminicidio en Polanco; el ataque queda grabado.
- Posterior al crimen: Erika María “N” huye y es considerada prófuga.
- Días después: se inicia formalmente la investigación tras la denuncia.
- 26 de abril: la madre de la víctima participa en una marcha en Ensenada.
- Investigación en curso: se identifica al taxista que trasladó a la sospechosa.
- Detienen en Venezuela a Erika “N”.
El video del ataque y la reacción pública
El material de video ha sido clave para las autoridades, ya que forma parte de las pruebas. Además, ha incrementado la presión para que el caso no quede impune.
Testimonio de la madre de la víctima
Reyna Gómez Molina, madre de Carolina Flores, ha tenido un papel activo en la exigencia de justicia. Participó en una manifestación el 26 de abril en Ensenada. En declaraciones a Univision, relató cómo se enteró del crimen y que el esposo de su hija le dijo que su madre (Erika María “N”) fue quien disparó. La madre también señaló que no mantiene conflictos con su yerno y que ambos buscan justicia.
Posible condena
Si un juez declara culpable a Erika María “N”, podría enfrentar una pena de hasta 70 años de prisión, según el Artículo 148 Bis del Código Penal de la Ciudad de México, que tipifica el feminicidio con sanciones severas.
Presión social y atención internacional
El feminicidio de Carolina Flores se ha convertido en un símbolo de exigencia de justicia. La participación de la familia y la difusión del caso mantienen la atención pública. La intervención internacional marca un punto clave en la investigación.



