Rancho Izaguirre: Colectivos denuncian opacidad en hallazgo de restos y fosas clandestinas
En el Rancho Izaguirre, ubicado en el estado de Jalisco, colectivos de búsqueda han documentado la presencia de restos humanos fragmentados, nuevas fosas clandestinas y evidencias de quema de cuerpos. Las organizaciones sostienen que este sitio operó como un centro de inhumación, reclutamiento forzado y adiestramiento, mientras denuncian rezagos, opacidad y maltrato institucional por parte de las autoridades.
Hallazgos superficiales y profundidades pendientes
La exploración en el predio apenas ha alcanzado la capa superficial del terreno. A aproximadamente 80 centímetros de profundidad, el procesamiento reporta un avance del 75.56 por ciento. En esta zona se han concentrado los principales hallazgos, incluyendo:
- Fragmentos óseos y dentaduras
- Restos calcinados y osamentas
- Prendas de vestir que sirven como ruta de identificación
Sin embargo, las autoridades reconocen que el terreno podría guardar evidencias hasta tres metros bajo tierra, lo que sugiere que la investigación está lejos de agotarse.
Procesamiento de ADN y obstáculos en la identificación
De las prendas recuperadas se han obtenido 98 muestras de ADN, varias de las cuales ya pueden confrontarse con familiares de desaparecidos. No obstante, alrededor de 30 muestras están contaminadas, complicando el proceso de identificación. A pesar de la autorización para confrontas directas, la respuesta ha sido escasa, y los colectivos advierten que la falta de información y acompañamiento sigue alejando a las familias.
Parte del material genético fue enviado a la Ciudad de México, mientras se plantea una nueva brigada con apoyo federal para ampliar las pruebas.
Estructuras sospechosas y prácticas recurrentes
El punto más delicado del procesamiento se encuentra en zonas que exigen intervención manual, particularmente en tres estructuras similares a fosas sépticas. En una de ellas, conectada al baño del rancho, se localizaron más restos humanos, varios con señales de calcinación.
Aunque las autoridades evitan utilizar el término "crematorios", admiten que la quema de cuerpos fue una práctica recurrente en el sitio. En paralelo, la investigación se ha reactivado con al menos 10 cateos realizados en las últimas semanas y órdenes de aprehensión en curso.
Denuncias de opacidad y maltrato institucional
Los colectivos, incluyendo Guerreros Buscadores de Jalisco, Huellas de Amor, Luz de Esperanza y Manos Buscadoras, acusan que durante más de un año no hubo resultados concretos y que la información sigue fluyendo a cuentagotas. Judith Ramos, del colectivo Huellas de Amor, señaló directamente a la agente del Ministerio Público Karen Velázquez, en Tequila, por frenar investigaciones y no dar respuesta a víctimas, exigiendo su destitución.
La Fiscalía General de la República (FGR) mantiene presencia con personal pericial y de investigación, bajo la coordinación de la fiscal especializada en desaparición forzada, Adriana Lizárraga. Sin embargo, los avances llegan tarde según los reclamos de las organizaciones.
Testimonios desgarradores y reclutamiento continuo
La madre de Merari Noemí García Mejía recorrió el rancho convencida de que su hija murió ahí, tras ser reclutada con engaños por una oferta de trabajo. "Es muy triste tener que entrar a un lugar donde sabes cómo descuartizaron, cómo le quitaron la vida a tu hijo", relató durante la visita.
Merari fue trasladada desde la avenida Aviación en Zapopan, y aunque hay personas detenidas por el caso, su familia sigue sin recuperar sus restos. La mujer advirtió que el reclutamiento continúa: "desde los 12 años en adelante los están reclutando".
Indicios de una operación prolongada
Para Indira Navarro Lugo, de Guerreros Buscadores de Jalisco, los hallazgos no dejan margen de duda: en el rancho se obligaba a personas a realizar trabajos forzados y a participar en la quema de cuerpos. Documentos recuperados, como empaques con fechas previas a 2015, apuntan a que el sitio operaba al menos desde 2012.
Entre los objetos encontrados hay productos para bebés y niños, un indicio más de la permanencia de actividades en el lugar. Navarro Lugo informó que ya se logró identificar a dos hombres a partir de restos calcinados, mientras continúan recuperándose fragmentos óseos y otros indicios. Hasta ahora, no se han encontrado cuerpos completos.
Próximos pasos y exigencias continuas
La siguiente fase de intervención apunta a las zonas profundas del terreno, donde se presume la existencia de más fosas. Los colectivos preparan nuevas listas de familiares para confrontas de ADN y prevén regresar al rancho conforme avancen los trabajos.
Mientras tanto, mantienen la exigencia central: información clara, resultados concretos y respeto hacia las familias afectadas. Porque, advierten, las autoridades siguen "jugando con su dolor" en uno de los casos más emblemáticos de desaparición forzada en Jalisco.



