Desarticulan red criminal dedicada al robo de hidrocarburos en el centro del país
Un operativo de seguridad coordinado a nivel federal logró desmantelar una sofisticada organización criminal dedicada a la extracción, almacenamiento y comercialización ilegal de hidrocarburos en los estados de Hidalgo y México. La intervención, encabezada personalmente por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, culminó con la detención de siete individuos, incluyendo a dos empresarios presuntamente involucrados en la estructura financiera del grupo delictivo.
Incautación masiva de recursos ilícitos
Durante los procedimientos simultáneos ejecutados en ambas entidades, las fuerzas federales aseguraron más de 150 mil litros de gas licuado de petróleo (LP), cantidad suficiente para abastecer ilegalmente a miles de hogares y negocios. Además, se incautaron 61 cisternas utilizadas para el transporte clandestino, aproximadamente 500 mil pesos en efectivo, diversas armas y equipo tecnológico especializado que facilitaba las operaciones ilícitas.
Modus operandi con empresa fachada
Las investigaciones revelaron que la organización operaba mediante una empresa fantasma que servía como cobertura para actividades aparentemente legales. Esta estructura permitía la comercialización, almacenamiento y distribución sistemática de los hidrocarburos robados. La red contaba con prestanombres y mantenía conexiones con empresas gaseras formales para encubrir sus transacciones y dar apariencia de legalidad a sus movimientos.
Sistema financiero para lavado de ganancias
Uno de los hallazgos más significativos fue el descubrimiento de un complejo sistema de distribución y lavado de dinero diseñado específicamente para ocultar las millonarias ganancias obtenidas del llamado huachicol. Este mecanismo financiero permitía a la organización reinvertir sus utilidades ilícitas y expandir sus operaciones criminales en la región centro del país.
Investigación prolongada y declaraciones oficiales
El secretario García Harfuch destacó que para desarticular completamente esta empresa fantasma fue necesaria una investigación meticulosa de más de siete meses, que incluyó vigilancia, análisis financiero y trabajo de inteligencia. Por su parte, el fiscal general, Ulises Lara, calificó a esta organización como "una de las grandes redes" dedicadas al robo de hidrocarburos en la región, subrayando el impacto económico y de seguridad que generaban sus actividades.
Las autoridades federales reiteraron su compromiso de continuar con operativos similares en todo el territorio nacional, particularmente contra las redes dedicadas al robo de combustibles que afectan tanto a las finanzas públicas como a la seguridad energética del país.



