Sedena identificó en 2020 a líderes de Los Chapitos que hoy controlan zona de mineros desaparecidos
Sedena identificó en 2020 a líderes de Los Chapitos en zona de mineros

Sedena identificó en 2020 a líderes de Los Chapitos que hoy controlan zona de desaparición de mineros en Sinaloa

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) registró en un informe de 2020 a un par de líderes de Los Chapitos que hoy controlan la zona donde secuestraron a 10 mineros de Vizsla Silver, una compañía canadiense que en abril de 2025 frenó sus operaciones en Sinaloa por falta de seguridad. Este documento, marcado como confidencial, detalla la presencia criminal en la región años antes de la tragedia.

Crisis por desapariciones y fosas clandestinas en Sinaloa

La minera Vizsla Silver Corp detuvo sus operaciones en Sinaloa en abril de 2025, citando condiciones de seguridad adversas. La empresa, cuyos diez trabajadores fueron secuestrados el 23 de enero de 2026 y los restos de cinco de ellos fueron hallados en una fosa clandestina en El Verde, Concordia, explicó que sus contratistas estaban en alerta para reanudar actividades cuando la seguridad lo permitiera.

Según fuentes de seguridad consultadas, el secuestro fue orquestado por miembros de la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa. Esto ocurrió después de que la minera rechazara un esquema de extorsiones que incluía pagos mensuales de 200 mil pesos para operar con tranquilidad. El recrudecimiento de la violencia en Sinaloa, debido a la guerra entre Los Chapitos y La Mayiza, llevó al primer grupo a exigir la mitad de la producción minera para financiar su conflicto interno.

Identificación de los presuntos responsables

En Concordia, operan los presuntos delincuentes identificados como Oscar Luciano Martínez Larios, alias Casco, y su hermano Gabriel Nicolás, alias Gabito. Autoridades federales indican que ambos son responsables de un esquema de extorsiones y secuestros al menos desde 2020. Hasta antes del asesinato de Oscar Noé Medina González, Panu, en diciembre de 2025, estos hermanos rendían cuentas directamente a él y a Iván Archivaldo Guzmán.

Actualmente, solo Gabito y Casco siguen activos para Los Chapitos, operando bajo las claves de radio "80" y "81" en Concordia y Mazatlán. Pobladores del municipio Rosario reportan que Gabito ha cobrado cuotas ilegales a minas locales, mientras que Casco es identificado como jefe de plaza en Concordia, Rosario y Mazatlán.

Declaraciones oficiales y contexto de violencia

En una conferencia reciente, el secretario de Seguridad Pública, Omar García Harfuch, confirmó que Los Chapitos están implicados en el secuestro, basándose en testimonios de detenidos. A pesar de que Vizsla Silver emitió un comunicado en 2025 sobre pausas por seguridad, Harfuch afirmó que no habían recibido denuncias previas de extorsión por parte de la empresa.

El contexto en Sinaloa es de expansión del caos, con reportes de al menos 20 posibles cementerios clandestinos en el estado. El gobernador Rubén Rocha Moya ha declarado repetidamente no tener conocimiento completo de los delitos de alto impacto, lo que ha generado críticas por desinformación.

Informe de la Sedena y panorama delictivo

El informe de la Sedena del 27 de octubre de 2020, titulado "Problemática y panorama delictivo en el estado de Sinaloa", detallaba los flagelos como cultivo de drogas, producción de sintéticas, portación ilegal de armas, homicidios y secuestros. En la zona sur de Sinaloa, específicamente en Mazatlán, Concordia, El Rosario y Escuinapa, la Sedena destacó la presencia de Gabriel Nicolás Martínez Larios, Gabito, perteneciente a Los Chapitos, en pugna con otros grupos criminales.

Este documento se elaboró un año después del primer Culiacanazo y cuatro años antes de la entrega de Ismael Zambada a Estados Unidos, mostrando que las autoridades ya tenían en el radar las disputas internas del cártel.

Visitas presidenciales y negligencia gubernamental

En agosto de 2022, la Sedena envió un correo electrónico detallando las visitas del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador a Concordia y Mazatlán, advirtiendo sobre puntos críticos donde podía ser interceptado por manifestantes, incluyendo familiares de desaparecidos. El informe también mencionaba la presencia criminal en Mazatlán, con individuos como Luis Ángel Castaño Peña, alias Sataya, y Heraclio Vargas Garay, alias Laco, subordinados a Jesús Eduardo Machado Osuna, alias Números.

En Concordia, se reiteró que Oscar Martínez Larios, Casco, operaba en la zona, subrayando su notoriedad tras el asesinato de Panu. Pese a esto, las autoridades no han logrado su captura, siendo considerado una persona de interés en el narcotráfico.

La tragedia de los mineros desaparecidos subraya la persistente violencia y la impunidad en Sinaloa, con líderes criminales identificados años atrás pero aún operando libremente, exacerbando la crisis de seguridad en la región.