Sinaloa: un aviso para Jalisco ante el narcoestado
Sinaloa: un aviso para Jalisco ante el narcoestado

Un proverbio aconseja que las palabras sean mejores que el silencio, y aplica para Movimiento Ciudadano Jalisco cuando critica a Morena por proteger a Rubén Rocha, gobernador con licencia de Sinaloa. El emecismo local, liderado por Mirza Flores, presidenta estatal del partido naranja, ha intensificado sus críticas en redes sociales. Todo lo que reprochan al oficialismo es cierto: Morena protege al gobernador de Sinaloa y a sus nueve cómplices acusados por Estados Unidos de colaborar con narcotraficantes del Cártel de Sinaloa. Rocha debe enfrentar la justicia sin fuero ni trato especial si colaboró con el narco. La lealtad partidista en Morena parece anteponerse a la justicia.

Críticas de Movimiento Ciudadano

Morena Jalisco carece de autoridad moral para dar lecciones de paz cuando tienen a Diego Rivera, narcoalcalde de Tequila, en prisión. Clemente Castañeda, senador emecista, reclamó desde la tribuna del Senado: "Rompan de una vez por todas el pacto de impunidad que tanto daño le ha hecho al país". Cada reclamo es válido. Morena ha extendido un manto de impunidad que, con cada declaración de sus miembros y la Presidenta, se convierte en complicidad.

La altura moral engañosa

Sin embargo, la crítica del emecismo jalisciense surge desde una altura moral engañosa. Los antecedentes de narcoestado en Sinaloa tienen réplicas en Jalisco. La economía criminal y la corrupción política que se gestaron allá encuentran ecos preocupantes en la tierra del mariachi y el tequila. Jalisco es cuna del Cártel Nueva Generación, el más poderoso del país, que disputó la hegemonía al Cártel de Sinaloa. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos señaló a Guadalajara y Zapopan como las ciudades con más empresas e individuos dedicados al lavado de activos del narcotráfico.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Indicadores de complicidad

Más de 16 mil personas desaparecidas y más de 300 policías procesados por desaparición forzada evidencian complicidad institucional. El Rancho Izaguirre es muestra de una red de complicidades político-criminales, que llevó a la cárcel al alcalde emecista de Teuchitlán, José Ascensión Murguía, por colaborar con el cártel para reclutar jóvenes. Los Guacamaya Leaks revelaron vínculos de la clase política emecista, en particular Hugo Luna, con actores criminales. Recientemente, presuntas narconóminas en la cabaña de "El Mencho" involucraban a mandos policiales, pero nadie investigó. Además, un ex gobernador, bajo cuyo mandato se consolidó el cártel local, está "exiliado" en España.

Llamado a la prudencia

La configuración del narcoestado de Sinaloa y sus equivalencias con Jalisco deberían llevar al emecismo a reflexionar. Es momento de un llamado prudente a la rendición de cuentas con un clamor sereno pero firme de justicia, en lugar de un festín de superioridad moral que un fiscal federal en Nueva York puede interrumpir en cualquier momento. La embestida del inquilino de la Casa Blanca por exterminar a los cárteles "terroristas" apenas comienza.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar