La 'Teoría de la Confusión' del Gobierno Mexicano: Un Patrón Recurrente en Crímenes Graves
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, presentó los resultados de la investigación sobre el secuestro y asesinato de diez trabajadores de la mina Viszla Silver en el sur de Sinaloa, concluyendo que fue una confusión. Este argumento no es nuevo en México, donde gobiernos de distintos colores políticos han utilizado repetidamente la explicación de la confusión para abordar crímenes que involucran a víctimas inocentes, evitando así profundizar en las causas reales.
Un Historial de Confusiones en Casos Emblemáticos
La historia reciente de México está marcada por varios incidentes donde la confusión ha sido la explicación oficial inicial. En mayo de 1993, el asesinato del cardenal Posadas en el aeropuerto de Guadalajara fue descrito como una "confusión perfectamente planeada" por el entonces procurador Carpizo, una frase que quedó grabada en la memoria colectiva. En 2014, la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa se atribuyó inicialmente a que los criminales los confundieron con una célula de un cártel rival, teoría en la que participó García Harfuch como delegado de la Policía Federal en Guerrero. Similarmente, en 2018, el levantamiento de estudiantes de cine en Guadalajara fue justificado con la misma narrativa de confusión.
La Falta de Lógica en las Explicaciones Oficiales
Estos casos plantean preguntas incómodas sobre la credibilidad de la teoría de la confusión. ¿Cómo es posible que pistoleros profesionales confundan a un cardenal, vestido con sus hábitos religiosos, con un narcotraficante? ¿Qué lleva a grupos criminales como los Guerreros Unidos a ver a estudiantes armados con lápices y alcancías como una amenaza armada? En el caso de los mineros en Sinaloa, ¿cómo podrían los Chapitos confundir a trabajadores con teodolitos y equipos de medición con miembros de los Mayos? Estas incongruencias sugieren que la explicación de la confusión sirve más para simplificar narrativas complejas que para revelar la verdad.
El Objetivo Oculto: Ocultar Fallas del Estado
La teoría de la confusión tiene un ingrediente común en todos estos episodios: evita abordar el porqué y elimina la complejidad de los hechos. Al atribuir los crímenes a errores de identificación, el Gobierno mexicano oculta las fallas sistémicas del Estado, como la incapacidad para prevenir la violencia o investigar a fondo. Por ejemplo, en el caso de los mineros, admitir que pudo haber una extorsión o un mensaje dirigido a empresas de la zona añadiría dimensiones políticas y económicas incómodas, algo que la narrativa de la confusión elude convenientemente.
La Credibilidad de García Harfuch y la Realidad en Sinaloa
Aunque Omar García Harfuch es considerado por muchos como uno de los mejores secretarios de Seguridad en décadas, sus explicaciones basadas en cifras triunfalistas y la teoría de la confusión pierden fuerza ante la realidad. Gran parte de México, especialmente Sinaloa, enfrenta una violencia creciente, con regiones literalmente en llamas. Como refleja la canción "Land of Confusion" de Genesis, escrita en 1986 pero aplicable al México actual, el peligro persiste a pesar de los mensajes oficiales que pretenden minimizarlo.
En resumen, la repetición de la teoría de la confusión en crímenes graves no solo debilita la confianza pública, sino que también impide un análisis honesto de los problemas de seguridad en México. Mientras el Gobierno insista en esta narrativa, las fallas del Estado y las complejidades del crimen organizado seguirán sin abordarse adecuadamente, dejando a la población en un ciclo de violencia e impunidad.