El tribunal mercantil de Milán fue el escenario de la primera audiencia de un juicio que busca limitar el acceso de los menores de 14 años a las redes sociales. La demanda colectiva fue presentada por el movimiento de padres MOIGE (Movimento Italiano Genitori) junto con varias familias, quienes acusan a Meta y TikTok de permitir el uso ilegal de sus plataformas por millones de niños italianos.
Detalles de la demanda
La acción legal pretende que el tribunal obligue a las empresas a implementar sistemas de verificación de edad más estrictos, eliminar algoritmos considerados manipuladores y ofrecer información clara sobre los riesgos de un uso excesivo de las redes sociales. MOIGE sostiene que alrededor de 3,5 millones de niños italianos de entre 7 y 14 años utilizan de manera ilegal plataformas como Facebook, Instagram y TikTok, lo que los expone a riesgos psicológicos y conductuales.
El movimiento afirma que las empresas son conscientes de los efectos nocivos de sus algoritmos, diseñados para aumentar la participación de los usuarios, y que esa práctica constituye una amenaza directa para la salud mental de los menores.
Respuesta de TikTok y Meta
Un portavoz de TikTok aseguró que la compañía aplica de manera rigurosa sus directrices de comunidad, incluyendo medidas específicas para proteger la salud mental y conductual de los usuarios. Añadió que la plataforma elimina de forma proactiva más del 99% del contenido que incumple sus normas, además de invertir en seguridad para diversificar el contenido recomendado, bloquear búsquedas dañinas y conectar a usuarios vulnerables con recursos de apoyo.
Los representantes legales de Meta y TikTok cuestionaron la competencia y jurisdicción de los tribunales italianos para pronunciarse sobre su conducta. También impugnaron los nuevos documentos presentados por MOIGE, que según el movimiento de padres demuestran que las empresas conocen los efectos potencialmente nocivos de sus algoritmos en los menores.
Implicaciones del juicio
La resolución podría sentar un precedente sobre la responsabilidad de las empresas tecnológicas en la protección de menores, obligándolas a modificar sus sistemas de verificación y sus algoritmos de recomendación. La tensión entre la libertad de acceso a las redes sociales y la protección de los menores es el eje central de este litigio. Mientras las plataformas defienden sus políticas de seguridad, los padres italianos insisten en que las medidas actuales son insuficientes y que los algoritmos representan una amenaza directa para millones de niños.



