La falta de apoyo económico, una legislación deficiente y la burocracia continúan erosionando la ciencia mexicana, según un comunicado emitido por la red nacional de científicos ProCienciaMx. El documento, dirigido a la opinión pública, enfatiza que los problemas del sector persisten tras el sexenio anterior, señalando un debilitamiento progresivo de las capacidades científicas, tecnológicas y de innovación del país.
Inversión insuficiente y legislación deficiente
ProCienciaMx destaca que la inversión pública en investigación y desarrollo experimental (GIDE) representa apenas entre el 0.28% y el 0.31% del Producto Interno Bruto (PIB), muy por debajo del promedio mundial cercano al 2%. Además, los cambios legislativos realizados en el sexenio pasado promovieron tratos desiguales e inseguridad jurídica. A pesar de la necesidad de una nueva ley, el sector sigue operando con una regulación contradictoria y deficiente.
Cuatro ámbitos críticos identificados
La organización identifica cuatro áreas que requieren atención urgente:
- Precarización laboral: Persisten esquemas provisionales de contratación, retrasos en pagos de estímulos académicos, cierre de programas, limitaciones en el acceso a bibliografía especializada y dificultades para participar en estancias académicas o proyectos internacionales por falta de financiamiento y restricciones administrativas.
- Infraestructura insuficiente: Imposibilidad de renovar equipo básico de laboratorio, reducción de apoyos para equipamiento científico, desaparición de convocatorias para infraestructura mayor, obsolescencia de equipos adquiridos hace más de dos décadas y burocracia excesiva. El rezago en equipos de cómputo para investigación es alarmante, sujetos a la misma normativa que los equipos administrativos.
- Incertidumbre y afectación a la libertad académica: Vacíos y tensiones en la Ley General de Humanidades, Ciencias, Tecnologías e Innovación, insuficiente participación de la comunidad científica en políticas públicas, exclusión o trato desigual a estudiantes de posgrado e investigadores de universidades particulares, cambios repentinos en reglas de operación y debilitamiento de la autonomía de los centros de investigación.
- Abandono de jóvenes científicos: Reducción de becas de posgrado, incertidumbre laboral en el programa Investigadoras e Investigadores por México, insuficiente apertura de plazas académicas, ruptura de trayectorias por falta de continuidad en apoyos y esquemas laborales precarios que desaprovechan el talento joven.
Propuestas para revertir el deterioro
Frente a este escenario, ProCienciaMx propone tres acciones prioritarias:
- Recuperar progresivamente la inversión pública hasta alcanzar al menos el 0.5% del PIB para ciencia, tecnología e innovación, mediante incrementos anuales equivalentes al 0.1% del PIB, lo que significaría aproximadamente 35 mil millones de pesos adicionales por año, destinados a los cuatro puntos críticos.
- Reconocer la investigación científica como inversión estratégica para el desarrollo nacional, no como un gasto prescindible sujeto a ciclos de corto plazo y limitaciones burocráticas.
- Garantizar la participación amplia y efectiva de la comunidad científica, incluyendo universidades particulares y otros actores sociales, en el diseño, implementación y evaluación de políticas públicas del sector.
La organización concluye que atender estas propuestas sería el detonante de una nueva etapa de fortalecimiento de la ciencia mexicana, necesaria para convertir al país en una potencia científica. Subraya que México no podrá consolidarse como tal mientras continúe debilitando las capacidades humanas, institucionales y materiales que sostienen la investigación y la innovación, especialmente en un contexto histórico definido por la aceleración tecnológica y la competencia basada en conocimiento.



