El debate cultural detrás del éxito taquillero
La frase "es una cinta para niños" se ha convertido en el argumento predilecto de los defensores acérrimos de "Super Mario Galaxy: La película" frente a la avalancha de reseñas negativas provenientes de la crítica especializada. Esta postura, sin embargo, revela una premisa incómoda: la idea de que el cine infantil es un género "menor", insignificante y carente de valores fílmicos que merezcan consideración seria. Nada más alejado de la realidad.
La importancia del cine infantil
El cine infantil ha producido obras monumentales a lo largo de la historia del séptimo arte. Se trata de un género fundamental que posee la misma contundencia y relevancia que cualquier otra categoría cinematográfica. Su grandeza radica precisamente en su capacidad para conectar con un público vasto y extraordinariamente valioso: un "público nuevo", un "público del futuro" caracterizado por una mirada prístina y un entusiasmo inagotable.
La función diversa de la crítica cinematográfica
"¿Qué hacen los críticos reseñando una película para niños?" es otra interrogante recurrente entre los fanáticos que se sienten incómodos al leer evaluaciones negativas sobre el filme de Illumination y Nintendo. Conviene aclarar que el papel de la crítica cinematográfica es multifacético y abarca todas las películas, sin excepción, incluso cuando sus juicios no coinciden con el sentir mayoritario del fandom.
Los críticos serios -distintos de los meros comentaristas u opinionistas de internet- ejercen su oficio desde diversas perspectivas:
- Algunos construyen textos que funcionan como puentes entre los productos culturales y las conversaciones públicas que estos detonan.
- Otros escriben desde la trinchera de la apreciación audiovisual, evaluando valores de producción o analizando los discursos artísticos desde su experiencia.
- Existen críticos que contribuyen a la construcción de una memoria fílmica, dejando testimonio del contexto histórico, cultural, social, mediático o político en el que una película se estrena.
- Algunos prefieren desgranar lo simbólico o reflexionar poéticamente, mientras que otros -con cierta arrogancia- se erigen como "educadores" del gusto popular.
La crítica responde a la existencia misma de la obra artística. Mientras que los "críticos" más superficiales se limitan a expresar preferencias personales ("me gustó o no me gustó", "es buena o es un churro"), la mayoría de los críticos profesionales nos ofrecen textos que funcionan como hilos en el tejido cultural y social que se genera en torno al cine, articulando contextos, sentimientos y pensamientos cinematográficos.
"Super Mario Galaxy" como fenómeno de masas
"Super Mario Galaxy", aunque sea una película hipercomercial que cautiva a los niños (no necesariamente "infantil" en el sentido peyorativo), no es inmune al interés de la crítica. Menos aún cuando constituye un fenómeno de masas tan notable y despierta pasiones tan intensas. En este caso, no aplican las "estrellitas" de invencibilidad ni ningún otro "power up" que la exima de análisis riguroso.
Tampoco es válido exigir una crítica selectiva que valore ciertos atributos (como la calidad de la animación) mientras perdona otros (como el guion). No se puede ni se debe condicionar el ángulo de la crítica profesional según conveniencias.
La falsa guerra entre crítica y público
La supuesta confrontación entre "la opinión de la crítica" y "la opinión del público" que se ha construido alrededor de "Super Mario Galaxy" -y que no es exclusiva de este filme- se alimenta del deseo humano de "tener la razón". Olvidamos que las opiniones a favor y en contra, positivas y negativas, coexisten permanentemente sin cancelarse mutuamente. En realidad, todas contribuyen a alimentar el imaginario fílmico y extrafílmico de la película en cuestión.
El carácter de "película-evento"
Retomando el presunto carácter "pueril" de la narrativa, "Super Mario Galaxy" corresponde a lo que Hollywood denomina una "película-evento", cuya aspiración no se limita a apelar exclusivamente al público infantil. Es una producción que busca conquistar todos los segmentos demográficos, gamers y no gamers por igual, atrayendo tanto a los niños que hoy juegan "Mario Bros." como a los adultos que lo disfrutaron en el pasado.
Que la trama de la nueva película sea considerada inane y/o cándida es una cuestión aparte. Existen numerosas películas verdaderamente infantiles que son, al mismo tiempo, increíblemente sustanciosas. Es momento de dejar de hacer "chiquito" al cine infantil o de conformarse con producciones "apenas resultonas" sólo porque una parte importante del público objetivo son los niños.
La coexistencia de disfrute y crítica
Es perfectamente válido que "Super Mario Galaxy" te haya encantado por lo que es: porque te hizo gritar con cada cameo o referencia, porque en su aparente sinsentido encontraste exactamente lo que buscabas, porque firmaste con gusto tu "contrato simbólico" para aceptarlo todo. Muchos espectadores -incluido quien escribe- hemos experimentado esa conexión emocional.
Sin embargo, también es válido -y necesario- criticar "Super Mario Galaxy" con la rigurosidad que demanda la crítica seria, especialmente porque se trata de un producto cultural prominente. Igualmente válido es que existan personas a quienes simplemente no les guste esta secuela cinematográfica.
La trascendencia se gana con el tiempo
Finalmente, la relevancia de un producto cultural -fílmico, en este caso- rara vez se define en el momento mismo del estreno. La verdadera trascendencia se conquista con el paso del tiempo. La historia del cine está llena de ejemplos: numerosas películas muy celebradas en su presente han sido después desdeñadas, mientras que muchas obras lapidadas en su época ganaron reconocimiento con el transcurso de los años. ¿Cuál será el destino final de "Super Mario Galaxy"? Solo el tiempo lo dirá.



