La leyenda de La Llorona sigue viva, transformándose con cada generación. Ahora, la tradicional puesta en escena 'La Llorona Xochimilco Experience' regresa al embarcadero de Cuemanco, ofreciendo una experiencia inmersiva sobre las aguas de Xochimilco. La temporada se extiende del 31 de mayo al 22 de noviembre, con funciones los viernes, sábados y domingos a las 18:00 y 21:00 horas.
Un proyecto de rehabilitación turística y ambiental
Detrás de la obra hay un ambicioso plan de rehabilitación del embarcadero de Cuemanco, una zona clave del sistema lacustre de la Ciudad de México. Este lugar, inaugurado en 1993, forma parte de las chinampas y canales prehispánicos que aún sobreviven, siendo refugio de biodiversidad y tradición agrícola. El proyecto incluye recorridos culturales y gastronómicos, figuras monumentales, iluminación especial y espacios para impulsar el turismo local, de cara al Mundial de 2026.
La visión de los actores: mantener viva la memoria colectiva
La actriz Monserrat, quien interpreta a Cihuacóatl —figura asociada a los presagios de la caída del imperio mexica y antecedente de La Llorona—, considera que la obra es más que un espectáculo de terror. “Las nuevas generaciones se están perdiendo de las leyendas”, reflexiona. Para ella, participar en esta puesta en escena significa defender la memoria colectiva transmitida durante siglos. La obra combina rituales, música en vivo, danza y teatro sobre el agua, mezclando la historia prehispánica y virreinal.
Alan Téllez, otro de los actores, recuerda cómo su hija de siete años se emociona al escuchar la misma leyenda que él escuchó en su infancia. “Es afianzar lo que somos”, explica Monserrat, “entregarle mi corazón a mi país y que quienes vean esto se lleven un pedacito”.
Xochimilco: escenario natural entre naturaleza y memoria
El embarcadero de Cuemanco conserva el paisaje lacustre original del Valle de México, con especies emblemáticas como el ajolotario, la Laguna de Tlilac y zonas de cultivo chinampero. Para Alan, representar La Llorona en ese entorno recuerda que la Ciudad de México fue una ciudad de agua. “Eso era México antes”, comenta, “es la esencia natural original”.
La experiencia comienza antes de la obra: el público aborda una trajinera y atraviesa los canales entre música, niebla, figuras monumentales y escenarios iluminados. Luego, una pirámide monumental construida para el espectáculo sirve de escenario para la representación con más de 50 actores, danzantes y música en vivo.
Respeto por las tradiciones y el espacio
Antes de los ensayos, el elenco realizó rituales y ofrendas simbólicas para “pedir permiso” al lugar. Aunque pueda sonar extraño, trabajar en Xochimilco implica reconocer el vínculo espiritual y cultural con el agua, la tierra y las historias antiguas. La verdadera fuerza de La Llorona no está en el miedo, sino en su capacidad de conectar generaciones con un mismo relato.
Los boletos están disponibles a través de Ticketplanet. La obra se presenta en el embarcadero de Cuemanco, un espacio que no solo ofrece un espectáculo inmersivo, sino que también pone la atención sobre la riqueza cultural, histórica y ecológica de Xochimilco.



