La esperada secuela de El Diablo Viste a la Moda 2 llega a los cines de México este 30 de abril y ya genera gran revuelo entre los fanáticos que esperaban el regreso de Miranda Priestly (Meryl Streep) y Andy Sachs (Anne Hathaway) a la pantalla grande. Sin mucho spoiler, aunque sí un poco, en una escena crucial aparece un mural de La Última Cena de Leonardo da Vinci, y tanto para quienes planean ver la película como para quienes ya la vieron, es vital conocer esta obra para entender la referencia.
La Última Cena de Da Vinci en El Diablo Viste a la Moda 2
En este nuevo filme, que se estrena casi 20 años después del éxito rotundo de la primera entrega, utilizan el cuadro del famoso pintor, inventor y científico Da Vinci para hacer referencia al tema de la traición. Esa parte de la película es clave para reflexionar sobre lo que el filme quiere transmitir, además de que rompe todo el ritmo que llevaba y da un giro total a la trama, dejando claro que Miranda Priestly sigue teniendo el control de todo, mostrándola como es: poderosa, exigente y prácticamente impenetrable en el mundo de la moda.
Sin entrar en demasiado detalle, Miranda observa el mural de La Última Cena, lo analiza y habla con Andy Sachs sobre una traición, previendo que llegará su momento, como a Jesús en la obra de Da Vinci.
Interpretación de la obra centrada en la traición
Para entender mejor de qué habla Miranda respecto al mural de Leonardo da Vinci, debes saber que existe una interpretación de La Última Cena centrada en la traición, que va mucho más allá del hecho religioso: muestra el momento en que la confianza se rompe dentro de un grupo íntimo. En la obra de Da Vinci, la traición no se presenta como un acto aislado, sino como una onda expansiva emocional. Cuando Jesucristo anuncia que uno de ellos lo traicionará, la escena se llena de reacciones distintas: incredulidad, miedo, enojo, negación. Es como si Da Vinci estuviera diciendo que la traición no solo afecta a quien la comete y a quien la sufre, sino a todo el entorno.
Esos mismos sentimientos se ven en el rostro de Andy Sachs mientras Priestly le habla al respecto. En el mural, el personaje clave es Judas Iscariote. No está completamente separado del grupo, pero tampoco integrado: está en la mesa, pero en sombra, con el cuerpo retraído. Esta ambigüedad es importante, porque sugiere que el traidor no siempre es un extraño, sino alguien cercano, alguien que forma parte del mismo círculo.
En la película, la traición proviene de alguien allegado a Miranda, una persona que siempre fue como su sombra y que pocos creerían que lo haría, aunque hasta cierto punto es comprensible para el personaje. Da Vinci en La Última Cena muestra a Jesús sereno, casi resignado. Esto introduce otra capa: la traición como algo inevitable dentro de la condición humana. No hay confrontación directa en ese momento; hay aceptación, como Miranda Priestly en la trama asume lo que sucederá.
Además, es clara la referencia de que la traición es invisible antes de ocurrir, como ninguno de los apóstoles en el cuadro de Da Vinci señala a Judas; así como nadie señala al personaje referido en El Diablo Viste a la Moda, porque nadie lo sabe. Así, se concluye lo mismo tanto para la película como para el cuadro. Da Vinci parece sugerir que la traición no siempre es evidente y que puede surgir en cualquier lugar, incluso donde hay lealtad y cercanía.
¿De qué trata la película sin spoilers?
La historia sigue a Andy Sachs, quien regresa al mundo de la revista Runway en un contexto completamente distinto:
- Redes sociales dominando la industria
- Crisis del periodismo tradicional
- Nuevas generaciones con poder en la moda
El conflicto principal gira en torno a:
- Miranda intentando mantener relevancia
- Emily ahora como figura poderosa
- Andy atrapada nuevamente entre ambición y valores



