El Festival Internacional de Clarinete Yuuban, cuyo nombre proviene del zapoteco y significa 'tierra viva', celebra su cuarta edición en Xalapa, Veracruz, con el objetivo de elevar el nivel académico de los estudiantes de la Facultad de Música de la Universidad Veracruzana y del Instituto Superior de Música, al tiempo que abre la ciudad a un diálogo artístico con clarinetistas de México y el mundo.
Participación de artistas internacionales
La maestra Raquel Contreras, directora artística del encuentro, detalló que este año participan 12 artistas invitados, seis nacionales y seis internacionales, en un programa que combina estrenos mundiales, repertorio clásico, música tradicional y un cierre inesperado: un concierto temático de anime.
Fechas y sedes del festival
El festival se llevará a cabo del 11 al 15 de mayo, con sedes alternadas entre el Instituto Superior de Música y el Teatro del Estado. Los conciertos del lunes y martes serán en el Instituto a las 19:00 horas; miércoles y jueves en el Teatro del Estado, también a las 19:00 horas, con acceso mediante boleto gratuito –un requisito administrativo del recinto– disponible tanto en el Instituto como en el teatro.
Programa destacado
El viernes, la clausura regresa al Instituto, a las 19:00 horas, con una invitación abierta al público para asistir disfrazado de personajes de cine, en un gesto lúdico que busca acercar nuevos públicos al clarinete y mostrar la calidez xalapeña a los artistas extranjeros.
Entre los momentos destacados, la Orquesta Sinfónica, la Orquesta Universitaria de Música Popular y la Orquesta Juvenil del Estado de Veracruz acompañarán estrenos de compositores de Argentina y Brasil, incluyendo una obra para clarinete bajo solista, instrumento poco habitual en ese rol. También se presentará el Cuarteto de Bellas Artes junto al maestro Obanit, clarinetista principal de la Orquesta de São Paulo. El viernes, 50 clarinetistas se reunirán en escena para un cierre colectivo.
Un acto de resistencia cultural
El festival, recuerda Contreras, es un esfuerzo sin fines de lucro que depende del apoyo de la comunidad para seguir creciendo y consolidarse como un espacio de formación, intercambio y celebración musical. 'Y sí, en una ciudad donde la cultura suele sostenerse más por convicción que por presupuesto, un festival gratuito, con estrenos mundiales y artistas internacionales, es en sí un acto de resistencia', afirmó.



