Lucas Pinheiro hace historia: Brasil celebra su primer oro olímpico invernal en esquí alpino
Brasil gana su primer oro olímpico invernal con Pinheiro

Un hito histórico en la nieve: Brasil celebra su primer oro olímpico invernal

La nieve de Bormio, en Italia, fue testigo este sábado de un momento que quedará grabado en la historia del deporte brasileño y sudamericano. Lucas Pinheiro, el esquiador de 25 años nacido en Oslo pero con sangre brasileña, conquistó la medalla de oro en el gigante de esquí alpino de los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina 2026.

Una victoria que rompe barreras continentales

Esta no es simplemente otra medalla olímpica. Representa el primer oro olímpico invernal en la historia de Brasil y, por extensión, el primer oro invernal para toda Sudamérica. Pinheiro bailó samba simbólica en la gélida estación de Stelvio mientras su país celebraba a distancia un logro que parecía reservado exclusivamente a naciones con tradición en deportes de invierno.

El brasileño completó los dos recorridos en dos minutos y 25 segundos, superando por 58 centésimas al suizo Marco Odermatt, el gran dominador mundial del esquí alpino que llegaba como favorito absoluto. Otro suizo, Loic Meillard, completó el podio con el bronce, a un segundo y 17 centésimas del vencedor.

De Noruega a Brasil: un camino lleno de giros

La historia de Pinheiro es tan extraordinaria como su victoria. Nacido en Noruega, comenzó su carrera compitiendo para ese país bajo el nombre de Lucas Braathen, logrando seis victorias en la Copa del Mundo. Sin embargo, sorprendió al mundo del esquí al anunciar su retiro temporal en octubre de 2023, justo después de ganar el Globo de Cristal de eslalon, debido a desavenencias con la federación noruega.

En marzo de 2024 anunció su decisión de competir para Brasil, el país de su madre, y el 27 de octubre de ese mismo año disputó su primera prueba como brasileño en Sölden, Austria. Su adaptación fue meteórica: el 8 de diciembre de 2024 logró su primer podio con Brasil al terminar segundo en Beaver Creek, Estados Unidos, y el 16 de noviembre de 2025 consiguió la primera victoria brasileña en la Copa del Mundo al ganar el eslalon de Levi, Finlandia.

Una exhibición magistral en dos mangas

La victoria olímpica de Pinheiro se forjó gracias a una exhibición espectacular en la primera manga que lo situó como líder claro con 95 centésimas de ventaja sobre Odermatt. Con el dorsal número 1 y una técnica impecable, el brasileño estableció un ritmo que dejó atónitos a especialistas y aficionados.

"Nadie esperaba que entrase en la historia de una forma tan rotunda", podría decirse de su actuación. En la segunda manga, aunque registró solo el undécimo mejor tiempo, su ventaja inicial fue suficiente para asegurar el oro histórico. Mientras el mundo del esquí se frotaba los ojos incrédulo, Brasil adquiría todo el derecho a soñar con el éxito en deportes invernales.

Destronando al rey del esquí alpino

La victoria de Pinheiro tiene un sabor especial porque llegó destronando al gran dominador Marco Odermatt, quien llegaba a estos Juegos buscando tres oros y tuvo que conformarse con dos platas y un bronce. Odermatt aspiraba a convertirse en el segundo esquiador de la historia, después del italiano Alberto Tomba, en revalidar el título olímpico en gigante, pero se rindió ante la superioridad del nórdico-brasileño.

Pinheiro, quien ejerció como abanderado brasileño junto a la skeletonista Nicole Rocha Silveira en la ceremonia de apertura, no encontraba "las palabras para explicar" sus sentimientos tras la victoria. Entrenado por su padre, Björn Frohlich Braathen, el campeón se abrazó emocionado con su excompañero de selección noruega y amigo Atle Lie McGrath, quien terminó quinto.

El futuro inmediato: más oportunidades para brillar

El éxito de Pinheiro no termina aquí. El próximo lunes tendrá oportunidad de "doblar" en el eslalon, disciplina en la que compite sin presión tras haber asegurado ya el oro histórico para su país. De nuevo en Bormio, el brasileño podrá marcar nuevos pasos de danza sobre la nieve.

Esta victoria representa un punto de inflexión para Brasil en los deportes de invierno, un país donde el fútbol reina indiscutiblemente pero que comienza a escribir su propia historia en disciplinas no estivales. Pinheiro no solo derritió la nieve con su actuación, sino que fundió barreras históricas y geográficas a ritmo de samba, llevando a Brasil al epicentro del deporte invernal mundial.