Sembrando Vida impulsa la preservación de 54 razas de maíz nativo con Parcelas Agroecológicas Comunitarias
El programa Sembrando Vida, a través de las Parcelas de Aprendizaje Agroecológico Comunitario (PAAC), está desarrollando una estrategia fundamental para preservar la diversidad genética del maíz nativo en México. Estas parcelas funcionan como espacios colaborativos donde sembradoras, sembradores, jóvenes universitarios, técnicos e instituciones trabajan de manera colectiva para mejorar la producción, rescatar semillas nativas y fortalecer la soberanía alimentaria del país.
Ejes centrales del programa agroecológico
La Secretaría de Bienestar, a través de la Subsecretaría de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural, ha establecido tres ejes fundamentales en estas parcelas:
- Mejoramiento, selección e incremento de semillas nativas
- Prácticas agroecológicas para mejorar suelos, control biológico de plagas y manejo poscosecha
- Investigación de punta con participación de jóvenes profesionistas del campo
La subsecretaria Columba Jazmín López Gutiérrez, encargada del programa Sembrando Vida, destacó que "el rescate de las semillas nativas, el trabajo comunitario y la incorporación de jóvenes al campo forman parte de la transformación productiva que vive el campo mexicano".
Impacto comunitario y alcance nacional
Actualmente, el programa cuenta con la participación directa de 200 comunidades y aproximadamente 5 mil sembradoras y sembradores. Estas parcelas funcionan como espacios demostrativos que permiten a otros productores de la región, incluso aquellos que no forman parte del programa, conocer y replicar las prácticas agroecológicas en sus propias tierras, generando un efecto multiplicador en las regiones.
Las parcelas se desarrollan en territorios de 18 estados del país, incluyendo:
- Chihuahua
- Chiapas
- Colima
- Durango
- Guerrero
- Hidalgo
- Michoacán
- Morelos
- Nayarit
- Oaxaca
- Puebla
- Quintana Roo
- San Luis Potosí
- Sinaloa
- Tabasco
- Tlaxcala
- Veracruz
Apoyo económico y objetivos estratégicos
Para su operación, cada parcela recibe un apoyo económico de 57 mil 70 pesos destinados específicamente a:
- Labores de cultivo
- Adquisición de insumos y herramientas
- Actividades productivas
El objetivo principal es fortalecer la producción de maíz nativo, la conservación de semillas y el aprendizaje agroecológico comunitario. Según explicó la subsecretaria López Gutiérrez, "el objetivo es construir un modelo donde las familias campesinas produzcan sus alimentos, generen ingresos y cuiden la tierra".
Este enfoque integral busca impulsar la milpa, las semillas nativas y la organización comunitaria como pilares fundamentales para fortalecer la soberanía alimentaria y asegurar el futuro productivo del campo mexicano. La integración del conocimiento campesino tradicional con el acompañamiento técnico especializado representa una innovación significativa en las políticas de desarrollo rural del país.



