El gobierno de México expresó su expectativa de obtener certidumbre a largo plazo en la modernización del acuerdo comercial con la Unión Europea (UE). Durante las negociaciones, las autoridades mexicanas buscan garantías que impulsen las inversiones y el comercio bilateral, especialmente en sectores estratégicos como el agroalimentario, el automotriz y los servicios.
Negociaciones en curso
Las conversaciones para actualizar el Tratado de Libre Comercio entre México y la UE han avanzado en varios frentes. México pretende asegurar reglas claras y estables que permitan a los inversionistas planificar a futuro. La certidumbre jurídica y la eliminación de barreras no arancelarias son puntos clave en la agenda.
Beneficios esperados
- Mayor flujo de inversión europea hacia México, especialmente en infraestructura y tecnología.
- Acceso preferencial para productos mexicanos en el mercado europeo, como aguacate, berries y autopartes.
- Cooperación en materia de sostenibilidad y estándares laborales.
La secretaria de Economía, Raquel Buenrostro, destacó que el acuerdo modernizado podría incrementar hasta en un 15% el comercio bilateral en los próximos cinco años. Además, se prevé la inclusión de capítulos sobre economía digital y pequeñas y medianas empresas.
Desafíos y perspectivas
Uno de los principales retos es alinear las regulaciones mexicanas con las europeas en temas ambientales y de derechos humanos. Organizaciones civiles han solicitado mecanismos de cumplimiento obligatorio. Pese a las diferencias, ambas partes confían en cerrar el acuerdo antes de 2025.
El sector empresarial mexicano ve con optimismo las negociaciones. La Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) señaló que la certidumbre a largo plazo es fundamental para atraer inversiones que generen empleos y desarrollo tecnológico.
Impacto en la economía nacional
Analistas económicos consideran que un acuerdo sólido con la UE fortalecería la posición de México como plataforma de exportación hacia América del Norte y Europa. La diversificación de mercados es prioritaria para reducir la dependencia de Estados Unidos.
En resumen, México espera que la modernización del acuerdo con la UE no solo incremente el comercio, sino que también brinde la estabilidad necesaria para proyectos de inversión a largo plazo, beneficiando a ambos bloques económicos.



