Historias de emprendimiento en Guerrero: familias que generan ingresos sin migrar en Cochoapa el Grande
En Cochoapa el Grande, ubicado en la Montaña de Guerrero, la pobreza extrema afecta a más del 80% de la población, una realidad que durante décadas ha impulsado a muchos habitantes a migrar como única opción para sobrevivir. Sin embargo, hoy en día, un grupo de residentes está escribiendo un nuevo capítulo a través del emprendimiento local, demostrando que es posible construir un futuro desde la propia comunidad.
Emprender para dejar de migrar
Las condiciones en esta región siguen siendo extremadamente difíciles, con gran parte de las viviendas careciendo de servicios básicos como drenaje, sanitarios y acceso adecuado al agua. En este contexto desafiante, proyectos impulsados con el apoyo de la organización Encuentro con México han permitido a varias familias iniciar pequeños negocios y generar ingresos sin necesidad de abandonar su tierra natal.
De jornaleros a comerciantes
Rubén y Marcelina, quienes pasaron años migrando como jornaleros agrícolas en busca de trabajo inestable, decidieron dar un giro radical al emprender un negocio de paletas y helados. Aunque enfrentaron fallas iniciales en su equipo, con el respaldo adecuado lograron consolidar su empresa. Hoy, Rubén vende sus productos en eventos comunitarios y destaca un cambio fundamental: ya no necesita salir de su localidad para trabajar, recuperando así la estabilidad y el arraigo familiar.
Detectar necesidades y convertirlas en negocio
Aurelia identificó una oportunidad clara en su comunidad: la ausencia de pastelerías locales, lo que obligaba a los residentes a viajar hasta tres horas para conseguir un pastel. Con un horno adquirido mediante apoyo parcial, comenzó a producir y vender sus creaciones. Actualmente, comercializa varios pasteles al mes, y su iniciativa ha inspirado a su familia a desarrollar otros proyectos, como la crianza de gallinas para la venta de huevos, generando así ingresos adicionales y diversificando las fuentes económicas.
Alternativas productivas en la comunidad
En la localidad de Niulla, Felipe optó por un enfoque innovador al apostar por un criadero de peces, en lugar de depender únicamente del cultivo tradicional. Su proyecto no solo busca generar ingresos, sino también ofrecer alimento nutritivo a la comunidad, con planes ambiciosos de expandirse hacia la producción de camarón en el futuro cercano.
Decisiones que también cambian vidas
El impacto del emprendimiento trasciende lo económico, influyendo en decisiones personales y oportunidades de futuro. Margarita Martínez, de 18 años, decidió continuar sus estudios en enfermería en lugar de casarse a una edad temprana, apoyándose en un negocio de repostería para sostenerse. Su caso refleja cómo estas iniciativas empoderan a los jóvenes, abriendo puertas a nuevas posibilidades y rompiendo ciclos de pobreza.
Un modelo con acompañamiento
La organización Encuentro con México lleva más de una década trabajando en la región, ofreciendo asesoría, acompañamiento continuo y apoyo parcial en inversión. Además, impulsa proyectos con valor agregado, como la transformación de zarzamora en mermelada, y promueve la participación de jóvenes voluntarios, fortaleciendo así el tejido social y económico de la zona.
Cambios graduales, pero significativos
Aunque la pobreza persiste en Cochoapa el Grande, estos emprendimientos representan una alternativa real y tangible a la migración forzada. Los avances son paulatinos, pero muestran claramente que es posible generar ingresos desde la comunidad y construir opciones distintas para el futuro, sembrando esperanza en una de las regiones más marginadas de México.



