Senadores dan luz verde unánime a la histórica reducción de la jornada laboral
En un hecho sin precedentes, la Cámara de Senadores del Congreso de la Unión aprobó por unanimidad en comisiones la reforma constitucional que establece de forma gradual la semana laboral de 40 horas. Este dictamen, que representa uno de los cambios más significativos en la legislación laboral de las últimas décadas, fue turnado a la mesa directiva de la cámara, donde quedó en primera lectura para su votación definitiva este miércoles 11 de febrero de 2026.
Un apoyo transversal que marca un hito político
Lo más destacado de esta aprobación fue el consenso alcanzado entre todas las fuerzas políticas. Incluso los senadores de las bancadas del PRI, PAN y Movimiento Ciudadano, que inicialmente habían manifestado su oposición, finalmente dieron su visto bueno a la iniciativa presidencial presentada por la mandataria Claudia Sheinbaum Pardo. Este respaldo transversal subraya la importancia y la urgencia percibida en la modificación de las condiciones laborales en México.
Los cinco ejes fundamentales de la reforma laboral
La reforma aprobada se estructura en torno a cinco pilares esenciales diseñados para transformar el panorama laboral nacional:
- Reducción gradual del tiempo de trabajo: Implementación progresiva para permitir la adaptación de empresas y trabajadores.
- Límite de 40 horas por semana: Establecimiento de una jornada máxima que busca mejorar la calidad de vida.
- Protección al salario: Garantía de que la reducción horaria no afecte los ingresos de los empleados.
- Ampliación del tiempo extraordinario: Regulación más estricta para las horas adicionales.
- Prohibición de las horas extra para menores de 18 años: Medida de protección especial para los trabajadores adolescentes.
¿Por qué se requieren dos dictámenes para su implementación?
La complejidad legal de esta reforma radica en la necesidad de modificar dos textos normativos distintos, lo que explica la exigencia de votar dos dictámenes separados. En primer lugar, se debe realizar una reforma constitucional para ajustar la Ley Federal del Trabajo (LFT). Entre sus artículos transitorios, se establece un plazo de 90 días, contados a partir de su publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF), para que el Congreso adecue la legislación secundaria.
Paralelamente, también es imperativo modificar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, específicamente en el Título Sexto, que se refiere al trabajo y la previsión social. Este doble proceso asegura que los cambios sean integrales y estén sólidamente fundamentados en el marco jurídico nacional, evitando vacíos legales y garantizando su aplicabilidad en todo el territorio.
El camino legislativo que sigue por delante
Con la aprobación en comisiones, el dictamen ahora avanza hacia su votación en el pleno del Senado. Una vez ratificado, iniciará el proceso de modificación constitucional y de la LFT, marcando el inicio de una nueva era en las relaciones laborales en México. Los observadores destacan que esta reforma no solo busca reducir la jornada, sino también promover un equilibrio entre la vida laboral y personal, alineándose con estándares internacionales y respondiendo a demandas históricas de los trabajadores.