Canasta alimentaria sube 5.1% en zonas urbanas, superando inflación general en 2026
Canasta alimentaria sube 5.1% urbano, LPEI en $2,486.40

Canasta alimentaria registra alza del 5.1% en zonas urbanas, superando la inflación general

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó que la canasta alimentaria experimentó un incremento anual del 5.1% en el ámbito urbano y del 3.8% en el rural durante enero de 2026. Este ajuste elevó la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos (LPEI) a $2,486.40 en zonas urbanas y $1,863.17 en zonas rurales, montos mínimos necesarios para cubrir exclusivamente los alimentos básicos mensuales.

Actualización de las Líneas de Pobreza basada en el INPC

El INEGI actualizó oficialmente las Líneas de Pobreza el 11 de febrero de 2026, utilizando como referencia el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC). Estos valores funcionan como umbrales monetarios clave para medir la pobreza multidimensional en México, reflejando los costos actualizados de la subsistencia alimentaria.

¿Qué cubre la LPEI en el ámbito rural?

En el ámbito rural, los $1,863.17 mensuales permiten adquirir una canasta alimentaria con productos y cantidades diarias específicas:

  • Tortilla de maíz: 220.80 gramos diarios, con un valor mensual de $153.11.
  • Bistec de res: 18.77 gramos diarios, con un valor mensual de $110.90.
  • Leche pasteurizada de vaca: 120.56 gramos diarios, con un valor mensual de $96.25.
  • Frijol en grano: 64.58 gramos diarios, con un valor mensual de $64.22.
  • Huevo: 43.04 gramos diarios, con un valor mensual de $69.61.
  • Jitomate: 68.01 gramos diarios, con un valor mensual de $60.49.
  • Plátano: 32.90 gramos diarios, con un valor mensual de $20.53.
  • Refrescos de cola y sabores: 123.51 gramos diarios, con un valor mensual de $87.79.

Además, la canasta rural incluye alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar, con un valor mensual de $420.54, uno de los componentes de mayor peso dentro del total.

¿Qué cubre la LPEI en el ámbito urbano?

En el ámbito urbano, los $2,486.40 mensuales financian una canasta con volúmenes distintos y precios actualizados a enero de 2026:

  • Tortilla de maíz: 139.92 gramos diarios, con un valor mensual de $98.84.
  • Bistec de res: 21.33 gramos diarios, con un valor mensual de $129.20.
  • Leche pasteurizada de vaca: 206.26 gramos diarios, con un valor mensual de $159.92.
  • Frijol en grano: 51.15 gramos diarios, con un valor mensual de $53.60.
  • Huevo: 37.21 gramos diarios, con un valor mensual de $56.63.
  • Jitomate: 63.73 gramos diarios, con un valor mensual de $56.82.
  • Plátano: 35.06 gramos diarios, con un valor mensual de $22.41.
  • Refrescos de cola y sabores: 159.03 gramos diarios, con un valor mensual de $110.74.

En este ámbito, el gasto mensual en alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar asciende a $771.74, siendo el rubro individual con mayor peso dentro de la canasta.

Línea de Pobreza por Ingresos para necesidades adicionales

Es crucial destacar que estos montos cubren únicamente la alimentación. Para incorporar otros gastos esenciales como transporte, educación, vivienda, servicios y bienes diversos, se utiliza la Línea de Pobreza por Ingresos (LPI). En enero de 2026, la LPI fue de $3,465.76 en el ámbito rural y $4,843.11 en el ámbito urbano.

Bistec y leche impulsan el aumento de la canasta alimentaria

El INEGI detalló que los productos con mayor incidencia en el incremento anual del valor de la canasta alimentaria fueron:

  1. Alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar.
  2. Bistec de res.
  3. Leche pasteurizada de vaca.

El bistec de res registró un aumento anual del 17.0% y la leche pasteurizada del 10.1% en ambos ámbitos. En el ámbito urbano, la canasta alimentaria concentró una incidencia del 65.8% dentro del aumento anual de la Línea de Pobreza por Ingresos.

Contexto inflacionario y variaciones mensuales

En enero de 2026, la inflación general anual se situó en 3.8%, con una variación mensual de 0.4%. La variación mensual de la LPEI fue de 0.5% en el ámbito rural y 0.8% en el urbano. El aumento anual de la canasta en zonas urbanas superó la inflación general, mientras que en zonas rurales se ubicó al mismo nivel, subrayando las presiones específicas sobre los costos alimentarios.