Velación privada en Sombrerete para geólogo minero asesinado en Sinaloa
En un ambiente de profundo dolor y con estrictas medidas de privacidad, la familia del geólogo zacatecano Ignacio Salazar Flores lleva a cabo el funeral del minero que fue localizado sin vida en una fosa clandestina en el municipio de Concordia, Sinaloa. Los restos del trabajador de la minera Vizsla Silver Corp llegaron desde anoche a su lugar natal, Sombrerete, Zacatecas, municipio con arraigada tradición minera.
Familia solicita respeto y distancia mediática
Los familiares han solicitado expresamente respeto y distancia de los medios de comunicación durante la velación, que inició desde el día de ayer. "Estamos muy tristes, muy consternados por la situación que pasaron todas estas personas", expresó un familiar cercano. "Salen por un sustento para todas sus familias y lamentablemente les arrebatan la vida injustamente. La verdad en nuestro país no nos ayuda, nadie hace nada por esta situación y cada vez estamos peor".
La población de Sombrerete se encuentra consternada y solidaria con la familia Salazar Flores, mientras preparan los últimos honores para el geólogo que fue víctima de secuestro y homicidio. "En esta ocasión nos tocó despedir a un gran amigo, familiar y estamos muy, muy tristes", agregó el familiar. "Esperemos que en algún momento se le haga justicia a él y a todas las personas".
Ceremonia fúnebre programada para hoy
La misa de cuerpo presente está programada para las 3:30 de la tarde en la parroquia de Santo Domingo de Sombrerete. Posteriormente, los restos de Ignacio Salazar serán trasladados al panteón municipal para su sepultura definitiva. La familia ha mantenido un perfil discreto, sin ofrecer declaraciones formales a la prensa, priorizando el duelo íntimo ante esta tragedia que ha conmocionado a la comunidad minera zacatecana.
Este caso se suma a la preocupante estadística de violencia contra trabajadores del sector minero en regiones del país, donde la inseguridad y la delincuencia organizada han impactado severamente a comunidades con vocación extractiva. La localización del cuerpo en una fosa clandestina en Sinaloa evidencia los riesgos que enfrentan los profesionales y trabajadores de esta industria fundamental para la economía regional.