Educadora colombiana transforma la continuidad en los Colegios del Mundo IB
Nohora Murcia reconfigura la continuidad en Colegios IB

La transformación silenciosa de la continuidad educativa en los Colegios IB

Existen trayectorias profesionales que no se construyen desde la exposición mediática ni los grandes anuncios, sino desde la persistencia metódica y la observación constante. No avanzan mediante gestos espectaculares o promesas de cambio radical, sino mediante una pregunta recurrente y profunda: ¿cómo funcionan realmente los sistemas educativos cuando nadie está observando? Desde este espacio de reflexión y acción constante se ha desarrollado el trabajo de Nohora Liliana Murcia, una educadora colombiana que ha dedicado más de una década a analizar cómo se comportan los modelos educativos de alta exigencia cuando los estudiantes avanzan, cambian de etapa y perciben que su aprendizaje pierde continuidad.

El quiebre entre programas del Bachillerato Internacional

En los Colegios del Mundo IB, esa ruptura suele manifestarse específicamente en la transición entre el Programa de la Escuela Primaria (PYP), el Programa de los Años Intermedios (MYP) y el Programa del Diploma (DP). Estas tres estructuras son reconocidas globalmente por su rigor académico y enfoque integral, pero en la práctica educativa cotidiana no siempre logran establecer el diálogo fluido que el modelo teórico propone. Es precisamente en este punto donde el trabajo de Murcia adquiere su verdadera dimensión, abordando el problema no desde la corrección superficial o la teoría abstracta, sino desde la necesidad fundamental de que el sistema funcione como un todo coherente.

La trayectoria profesional de esta educadora incluye experiencia en:

  • Diseño de unidades de indagación significativas
  • Planificación de progresiones curriculares articuladas
  • Incorporación de prácticas pedagógicas centradas en la comprensión profunda

Sin embargo, el núcleo de su contribución emerge al enfrentar uno de los desafíos más persistentes en los colegios internacionales: cómo mantener una continuidad real entre PYP, MYP y DP cuando los programas tienden a operar de manera fragmentada y los equipos docentes experimentan rotaciones frecuentes.

Matrices transversales: la solución estructural

Para responder a este problema estructural, Murcia desarrolló matrices transversales que permiten articular contenidos, habilidades y objetivos de aprendizaje a lo largo de todo el recorrido formativo del estudiante. Su enfoque no se limita a sumar capas curriculares o repetir contenidos de manera redundante, sino que reorganiza el aprendizaje como un proceso progresivo genuino, donde cada etapa prepara metódicamente la siguiente y se evitan rupturas innecesarias en la experiencia educativa.

"Lo que realizó Nohora fue reorganizar desde los cimientos la forma en que comprendemos el aprendizaje como un proceso progresivo", explica un coordinador IB que ha colaborado estrechamente con ella. "Sus modelos no solo demuestran solidez técnica excepcional, sino que también son funcionales en la práctica, replicables en diversos contextos y elevan consistentemente el estándar institucional".

Integración formal y expansión del impacto

Con el paso del tiempo, este trabajo comenzó a integrarse formalmente en las estructuras institucionales. Las unidades diseñadas por Murcia fueron adoptadas progresivamente por distintos equipos docentes y departamentos académicos, y hoy forman parte integral de:

  1. Documentos oficiales de planificación curricular
  2. Procesos de auditoría interna de calidad educativa
  3. Preparación sistemática para visitas de evaluación del IB

En este punto crucial, la intervención deja de ser una contribución individual aislada y pasa a formar parte de la estructura cotidiana y operativa del colegio, institucionalizando así las mejoras.

Paralelamente, su aporte se extendió al fortalecimiento de programas bilingües y trilingües. Mediante la integración coherente de estándares de español, inglés y francés bajo un enfoque sistemático, su trabajo ha buscado evitar que las lenguas funcionen como compartimentos estancos dentro del currículo. En contextos educativos de alta exigencia internacional, esta articulación lingüística resulta fundamental para sostener procesos de aprendizaje acumulativos, medibles y significativos.

Reconfiguración paciente del sistema

En un modelo educativo acostumbrado a la estructura rígida, al estándar predefinido y a la verificación constante, el trabajo de Murcia no se presenta como una ruptura disruptiva ni como una reinvención grandilocuente. Se manifiesta, más bien, como una reconfiguración paciente y casi silenciosa que ajusta gradualmente la forma en que el sistema se sostiene en el tiempo. No altera los nombres oficiales de los programas ni modifica sus marcos teóricos fundamentales, pero transforma algo más profundo: la manera en que estos dialogan entre sí cuando el estudiante avanza en su trayectoria formativa.

En este movimiento discreto pero persistentemente efectivo, el aprendizaje deja de percibirse como fragmentado y comienza a comportarse como un proceso verdaderamente continuo. En ocasiones, en el ámbito educativo, transformar no significa reinventar completamente el sistema, sino lograr que finalmente funcione como fue concebido desde su origen. El legado de Nohora Liliana Murcia reside precisamente en esta capacidad de hacer que la teoría educativa de excelencia se concrete en una práctica coherente y continua para cada estudiante.